Justicia de EE. UU. aplaza audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York por razones logísticas


La justicia federal estadounidense reprogramó del 17 al 26 de marzo la próxima audiencia del exmandatario venezolano Nicolás Maduro ante una corte de Nueva York, en un proceso que mantiene la atención internacional por la gravedad de los cargos en su contra.

El aplazamiento fue solicitado por la fiscalía con el consentimiento de la defensa y autorizado por el juez del caso, quien aceptó la petición basada en “problemas de planificación y logística”, sin que se detallaran públicamente mayores explicaciones. La nueva fecha fijada permitirá que tanto las partes como el tribunal preparen las actuaciones procesales correspondientes.

Maduro, de 63 años, compareció por primera vez ante la justicia estadounidense el 5 de enero, apenas dos días después de su captura en Caracas en una operación militar atribuida a Estados Unidos. En esa audiencia inicial se declaró inocente de los cargos por tráfico de drogas y sostuvo que se consideraba un “prisionero de guerra”, en un gesto que buscó cuestionar la legitimidad del proceso.

El exgobernante, que estuvo al frente de Venezuela entre marzo de 2013 y enero de 2026, enfrenta acusaciones de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, posesión de armas de guerra y conspiración para poseer estos dispositivos. Durante la diligencia —que duró cerca de media hora— se formalizó la imputación en su contra y en la de su esposa, Cilia Flores, quien también figura en el expediente judicial.

Ambos fueron trasladados en helicóptero al tribunal federal en el bajo Manhattan tras pasar dos noches en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. De acuerdo con reportes de prensa, Maduro afirmó no haber revisado previamente el escrito acusatorio y señaló desconocer sus derechos al inicio de la sesión. Cuando el juez le preguntó si deseaba que la acusación fuera leída en voz alta, respondió que prefería examinarla personalmente.

Al declarar, fue escueto: insistió en su inocencia y aseguró ser “un hombre decente”. Su abogado defensor, Barry Pollack, ratificó la postura frente a los cargos. Antes de finalizar, el exmandatario pidió autorización para conservar sus notas personales, solicitud que fue concedida por el magistrado.

Por su parte, Flores —quien se identificó ante el tribunal como “la primera dama de la República de Venezuela”— también se declaró no culpable y negó cualquier responsabilidad en los hechos investigados. Está previsto que comparezca igualmente el 26 de marzo, en una audiencia clave para la continuidad del proceso.

Tras la salida de Maduro del poder, el gobierno venezolano quedó en manos de la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez en calidad interina, mientras el país enfrenta un escenario político incierto.

El caso, que combina elementos judiciales y geopolíticos, continúa avanzando en tribunales estadounidenses y podría marcar un precedente en el tratamiento legal de exjefes de Estado acusados por delitos de alcance internacional. La audiencia de marzo será un nuevo capítulo en un proceso que apenas comienza y cuyo desenlace aún es imprevisible.


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