“El presidente Petro ha sido muy amable en el último mes o dos. Antes fue crítico, pero después de la incursión en Venezuela cambió mucho su actitud”, afirmó Trump desde la Casa Blanca, al ser consultado por periodistas sobre la visita oficial que tendrá lugar este martes 3 de febrero a las 11:00 de la mañana, hora de Washington y de Colombia.
El jefe de Estado estadounidense agregó que uno de los temas centrales del encuentro será el combate contra el narcotráfico, al señalar que “cantidades tremendas de drogas salen de su país”, en referencia a Colombia, un asunto que históricamente ha marcado la agenda bilateral.
Un ambiente que comienza a distenderse
Desde Bogotá, la Cancillería colombiana confirmó que existe un ambiente favorable para la reunión y destacó que el encuentro representa una señal de “buen entendimiento diplomático y también en lo económico” para ambos países y para la región. La visita de Petro a Washington se produce luego de un año caracterizado por enfrentamientos verbales, decisiones diplomáticas adversas y sanciones, que llevaron la relación a uno de sus puntos más bajos en décadas.
En septiembre pasado, la administración Trump retiró a Colombia de la lista de países que cooperan activamente en la lucha contra el narcotráfico. Un mes después, el Departamento de Estado revocó la visa del presidente Petro, tras un discurso pronunciado en Nueva York en el que el mandatario colombiano instó a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes relacionadas con el conflicto en Gaza.
Las tensiones escalaron aún más en octubre, cuando Trump acusó públicamente a Petro de ser un “líder del narcotráfico”, mientras que el Departamento del Tesoro impuso sanciones financieras al mandatario colombiano y a miembros de su entorno familiar, al incluirlos en la llamada Lista Clinton, utilizada para combatir el lavado de activos y el crimen transnacional.
El factor Venezuela y el giro político
El clima comenzó a cambiar tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el pasado 3 de enero, un hecho que reconfiguró el tablero político regional y facilitó un acercamiento entre Bogotá y Washington. Según fuentes diplomáticas, fue después de este acontecimiento que Petro y Trump acordaron avanzar hacia una reunión directa.
Petro llegó a Washington el domingo por la noche, luego de recibir un visado especial que le permitió ingresar a Estados Unidos, un gesto interpretado como una señal de distensión tras meses de confrontación abierta.
Preparativos y señales desde ambos gobiernos
En las últimas horas, la canciller colombiana Rosa Villavicencio y el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, revelaron detalles sobre la preparación del encuentro. Fue el embajador quien dio a conocer que el presidente Trump ya impartió instrucciones claras a su equipo de trabajo para la reunión con Petro.
“Aquí hay un equipo que viene trabajando de manera muy consciente desde hace tiempo, desde la llamada del 7 de enero que marcó un momento distinto”, explicó García-Peña, al señalar que se han sostenido contactos permanentes con la Casa Blanca, el Departamento de Estado y otros interlocutores clave.
“El presidente Trump ha dado instrucciones muy claras a su equipo y el presidente Petro nos ha dado a nosotros la tarea de preparar esta reunión para garantizar que salga bien para ambos países”, subrayó el diplomático.
Un encuentro complejo, pero necesario
García-Peña reconoció que el encuentro se da en un contexto complejo y que las diferencias entre ambos mandatarios no desaparecerán de la noche a la mañana. “Estamos ante dos jefes de Estado que han tenido diferencias y seguramente las seguirán teniendo. Lo maravilloso de las relaciones internacionales es que siempre habrá desacuerdos, pero también espacios de trabajo conjunto”, afirmó.
En esa línea, hizo un llamado a la responsabilidad colectiva y al respaldo institucional del país. “Aquí no está en juego solo una reunión entre dos presidentes; es un momento fundamental para Colombia. Esperamos que el país acompañe a nuestro presidente en este día”, sostuvo.
Una relación histórica en juego
El embajador también destacó que, pese a las variables impredecibles de un encuentro de alto nivel, existen señales positivas. “Las garantías dadas por el gobierno del presidente Trump a nuestro jefe de Estado indican que estamos ante un encuentro entre dos líderes que defienden los intereses de sus países y reconocen la importancia de una relación bilateral que cumple 204 años”, puntualizó.
Mientras tanto, analistas coinciden en que la reunión podría abrir una nueva etapa en una relación estratégica para Colombia, en medio de una crisis diplomática sin precedentes recientes, pero también de una coyuntura regional que exige cooperación en temas como seguridad, migración, lucha contra el narcotráfico y estabilidad política en América Latina.
El resultado del encuentro, previsto para este martes en la Casa Blanca, será clave para determinar si el diálogo logra imponerse sobre la confrontación y si ambos gobiernos están dispuestos a reconstruir una relación que, hasta ahora, atraviesa uno de sus momentos más delicados.

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