NOTA EDITORIAL
Entre el
clic y el oficio: una defensa del
periodismo bien hecho
Por German Agámez
Luego de abandonar la carrera de
Comunicador Social Periodista, a comienzos de la década de los años 80, inicié
mi vida profesional en el maravilloso mundo de la radio, convirtiéndome
gradualmente en un periodista empírico y académico al tiempo.
Eran las épocas en las que el
ejercicio periodístico se desarrollaba sin computadores, sin internet y, por
supuesto, sin teléfonos celulares. Aprendí el oficio en la universidad y en la
calle: me desempeñé en la radio deportiva y noticiosa, y más tarde en la
prensa, formato en el que trabajé durante catorce años, hasta mi jubilación en
2020, en el diario La Libertad de Barranquilla.
Hago esta precisión no por
nostalgia, sino por contexto. Porque el periodismo, como cualquier oficio, se
entiende mejor cuando se mira desde el recorrido.
Hoy, en buena parte de los medios
digitales —sobre todo en el ámbito deportivo, aunque no exclusivamente— se ha
vuelto costumbre recurrir a titulares llamativos, diseñados más como anzuelo
que como reflejo fiel del contenido. Titulares que prometen mucho y entregan
poco; que no dialogan con el cuerpo de la noticia y que buscan, ante todo,
provocar el clic.
El problema no es solo el
titular. A menudo, el lector se encuentra con dos o tres párrafos iniciales en
los que se repite información conocida, se rodea el tema, se estira
artificialmente el texto, y solo al final aparece aquello que realmente motivó
la nota. Todo ello en función de métricas: vistas, visitas, likes, alcance.
En ese camino, se han ido
quedando atrás herramientas fundamentales del oficio. El sumario —ese resumen
honesto que orientaba al lector— prácticamente ha desaparecido. El lead, tal
como nos lo enseñaron en la universidad, ha sido reemplazado por frases
ambiguas o efectistas. Y la pirámide invertida, base del periodismo informativo
durante décadas, parece hoy una referencia desconocida para muchos.
A esto se suma un deterioro
evidente de la redacción, de la gramática y del cuidado del idioma español,
particularmente en nuestros países hispanohablantes. No es un asunto menor: el
lenguaje también comunica rigor, respeto y profesionalismo.
No se trata de negar los cambios
tecnológicos ni de desconocer las nuevas dinámicas del ecosistema digital.
Tampoco de afirmar que todo tiempo pasado fue mejor. Existen hoy excelentes
periodistas y medios digitales que hacen un trabajo serio, responsable y bien
escrito. Pero sí resulta necesario preguntarnos qué estamos sacrificando cuando
la urgencia por la viralidad se impone sobre la calidad informativa.
En playnoticiasplus
creemos que es posible informar sin engañar, atraer sin deformar y opinar sin
estridencias. Esta editorial nace con ese propósito: defender el periodismo
bien hecho, el que respeta al lector y honra el oficio, aun en medio de las
exigencias del mundo digital.
Habrá quienes coincidan y quienes
discrepen. Ambos son bienvenidos. El debate, cuando es honesto y respetuoso,
también hace parte del periodismo.

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