Durante más de tres horas, el expresidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, presentó este viernes los argumentos de su apelación contra el fallo que lo declaró culpable de los delitos de fraude procesal y soborno a testigos. La intervención se desarrolló en el marco de una audiencia ante el Tribunal Superior de Bogotá, luego de que la jueza Sandra Heredia lo condenara a 12 años de prisión domiciliaria y al pago de una multa superior a los $2.000 millones.
Uribe, quien ha insistido en su inocencia desde el inicio del proceso, centró su defensa en la presunta vulneración a su derecho a la honra y al principio de presunción de inocencia. “Se ha dicho que este condenado todavía tiene presunción de inocencia, porque el fallo no está ejecutoriado… pero entonces ¿por qué se avanzó en la publicidad del fallo si afectaría la honra de este condenado?”, cuestionó el exmandatario en un tono enfático y cargado de inconformidad.
El líder del partido Centro Democrático aseguró que el proceso judicial ha estado permeado por un sesgo político que, según él, ha distorsionado la percepción pública sobre su conducta y trayectoria. “Por Dios, honorables magistrados, ¿qué más afectación de mi honra?”, expresó Uribe, subrayando que el juicio no solo se centró en hechos jurídicos, sino en juicios de valor sobre su papel en la vida pública.
Críticas a Petro y defensa personal
En un tono crítico, Uribe aprovechó su intervención para lanzar fuertes señalamientos contra el presidente Gustavo Petro, sin mencionar directamente el contexto político de la sentencia, pero insinuando motivaciones ideológicas. “Destruyó parte de Colombia”, afirmó, en lo que fue interpretado como un señalamiento directo al actual mandatario, a quien ha responsabilizado de liderar un discurso que, según él, ha promovido su estigmatización.
También rechazó que sus declaraciones públicas en defensa de su versión de los hechos hayan sido interpretadas como parte de una estrategia para encubrir delitos. “No es un eslogan estratégico para disimular el delito, sino un compromiso con la verdad y con la dignidad de la política”, afirmó. Y agregó que su trabajo público siempre ha estado marcado por la “verticalidad en el cumplimiento de sus responsabilidades”.
Regaño de la jueza
A medida que su exposición avanzaba, el expresidente abordó temas y personajes que no hacían parte directa del fallo apelado, como el papel de Deyanira Gómez y los exparamilitares Juan Guillermo Monsalve y Pablo Hernán Sierra. En ese momento, la jueza Heredia lo interrumpió para advertirle sobre los límites procesales de su intervención.
“Perdón, señor Uribe, disculpe, discúlpeme, pero evitemos ese tipo de agravios. Además, que no fue parte del fallo que usted está apelando. Usted solamente puede referirse a las circunstancias que fueron tenidas en cuenta para emitirlo”, señaló la magistrada, visiblemente incómoda por el rumbo que tomaba la intervención.
La jueza también le pidió mantener la compostura: “No pierda los frenos, señor Uribe”.
Una narrativa en disputa
En uno de los momentos más duros de su intervención, Uribe aseguró que la sentencia contra él “cambia la narrativa de la historia” y transforma en héroes a quienes considera delincuentes. “El fallo tiene una narrativa para defender bandidos y acusarme de bandido”, sentenció, asegurando además que la decisión judicial busca acallar la voz de la oposición en Colombia.
Finalmente, tras escuchar al expresidente, la jueza dio por terminada la audiencia: “Se ha surtido la sustentación del recurso de apelación. Suspendemos este acto procesal… se les autoriza a que se retiren. Que tengan una feliz noche y un feliz fin de semana”.
La respuesta de Uribe no se hizo esperar: “No feliz, pero de todas maneras gracias, señora juez”.
La apelación ahora queda en manos del Tribunal Superior, que deberá decidir si ratifica, modifica o revoca el fallo en contra del expresidente, en un caso que ha marcado un precedente inédito en la historia política y judicial del país.
0 Comentarios