Durante las primeras horas de negociación, la divisa estadounidense se ubicó muy por debajo de la Tasa Representativa del Mercado (TRM), fijada para la fecha en 3.475,72 pesos. La presión vendedora llevó al dólar a registrar un precio mínimo de 3.405 pesos, mientras que su valor de apertura fue de 3.440,10 pesos, cifra que además se convirtió en el máximo alcanzado durante la sesión.
El precio promedio de negociación se ubicó en 3.420,25 pesos, es decir, 55,47 pesos por debajo de la TRM vigente, reflejando la continuidad de una tendencia descendente que ha llevado a la moneda estadounidense a perder más de 200 pesos frente al peso colombiano en las últimas semanas.
Analistas del mercado atribuyen este comportamiento a una combinación de factores internacionales y locales. Andrés Sánchez, asociado de divisas de Credicorp Capital, explicó que la región latinoamericana registró movimientos mixtos, aunque predominó una presión bajista sobre el dólar tras los acontecimientos geopolíticos recientes y los cambios en el apetito global por activos considerados refugio.
Entre los elementos que han favorecido la apreciación del peso colombiano figura la expectativa de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, un hecho que ha reducido la incertidumbre en los mercados internacionales y ha generado una fuerte corrección en los precios del petróleo.
Precisamente, el mercado energético mundial registró una de sus jornadas más negativas de los últimos meses. El barril de crudo Brent cayó más de un 2 %, llegando a cotizarse alrededor de los 81 dólares, mientras que algunos reportes de mercado mostraron descensos superiores al 4 %, con precios cercanos a los 79,90 dólares por barril.
Los inversionistas consideran que una eventual normalización del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz y la reactivación plena de las exportaciones energéticas iraníes podrían incrementar la oferta mundial de petróleo, presionando aún más los precios a la baja.
Este escenario tuvo repercusiones inmediatas en el mercado accionario colombiano. El índice MSCI COLCAP, principal referencia bursátil del país, retrocedió 0,65 %, ubicándose en 2.371,27 puntos, afectado principalmente por el comportamiento de las acciones ligadas al sector energético.
La mayor caída fue registrada por Ecopetrol, cuyos títulos perdieron 5,91 % de su valor durante la jornada, cerrando en 2.705 pesos por acción. En contraste, Mineros S.A. se destacó entre los activos ganadores al avanzar 6,45 % y alcanzar los 16.500 pesos por título.
A nivel internacional, los mercados también permanecen atentos a las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos. Los analistas prevén que la autoridad monetaria mantendrá sin cambios las tasas de interés, aunque cualquier señal sobre futuros movimientos podría influir significativamente en la cotización del dólar a nivel global.
En el ámbito interno, los inversionistas evalúan además el impacto del nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado por el Ministerio de Hacienda. El ministro Germán Ávila proyectó que el déficit fiscal colombiano cerrará 2026 en 5,3 % del Producto Interno Bruto (PIB), con una reducción prevista al 4,5 % para el próximo año.
Las mesas de dinero también siguen de cerca los próximos indicadores económicos nacionales. Las expectativas apuntan a una moderación en la producción industrial y una desaceleración en las ventas minoristas, datos que serán determinantes para medir el ritmo de crecimiento de la economía colombiana durante el segundo semestre del año.
Por ahora, la combinación de un entorno internacional más favorable, menores tensiones geopolíticas y una caída en los precios del petróleo continúa fortaleciendo al peso colombiano frente al dólar, que se acerca a niveles históricamente bajos no vistos desde hace más de cinco años.

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