El mundo se ha dividido ante la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, un hecho histórico que ha generado desde condenas firmes hasta apoyos explícitos entre líderes y gobiernos. La operación, iniciada por el gobierno de Donald Trump y que culminó con ataques aéreos en Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, ha puesto en el centro del debate internacional principios como la soberanía, el derecho internacional y la seguridad regional.
Condenas y preocupación en América Latina
La respuesta de varios países latinoamericanos ha sido inmediata y crítica:
Colombia expresó “profunda preocupación” y llamó a que se respete la soberanía de Venezuela, subrayando la necesidad de soluciones pacíficas y diplomáticas ante cualquier crisis en la región.
Brasil, bajo la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, consideró que la acción estadounidense cruzó “una línea inaceptable” y representa una amenaza al principio de no intervención.
Chile condenó los ataques e instó a buscar una resolución pacífica a la crisis venezolana mediante diálogo y respeto al derecho internacional.
México calificó la intervención como una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
Gobiernos de otros países como Panamá y Uruguay también manifestaron rechazo a la intervención militar, insistiendo en el respeto a la voluntad popular y la soberanía de los pueblos.
Rechazo desde potencias globales
Las grandes potencias no tardaron en pronunciarse:
China declaró estar “profundamente conmocionada” y calificó la acción estadounidense como una clara violación del derecho internacional, exigiendo la liberación de Maduro y su esposa.
Rusia condenó la operación y la definió como un acto de “agresión armada”, pidiendo a EE. UU. enfocarse en una salida negociada.
Irán también criticó la intervención como una violación de la soberanía nacional y un ataque al orden global.
Francia afirmó que la operación socava los principios que rigen el uso de la fuerza y que ninguna solución sostenible puede imponerse externamente.
La ONU, por su parte, considera que la operación marca un “precedente peligroso” para la seguridad y la estabilidad internacionales, aunque no ha emitido una condena formal consolidada.
Apoyos y perspectivas divergentes
En contraste con las críticas, algunos líderes respaldaron la acción:
Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, felicitó al presidente Trump por lo que describió como una “acción brillante” y un ejemplo de liderazgo histórico.
Javier Milei, presidente de Argentina, calificó la caída del gobierno de Maduro como “excelente noticia para el mundo libre” y apoyó la acción estadounidense en términos ideológicos y políticos.
En el propio Congreso estadounidense también se elevaron voces disidentes. Algunos legisladores demócratas calificaron la intervención como irresponsable y sin autorización explícita del Congreso, alimentando un intenso debate interno sobre la legalidad de la operación.
Últimas noticias
En las últimas horas, la situación en Venezuela y las reacciones globales han evolucionado rápidamente:
Desarrollo político y control del poder
Tras la detención de Maduro, Delcy Rodríguez ha jurado como presidenta interina de Venezuela, en medio de acusaciones cruzadas sobre su legitimidad y la continuidad del gobierno chavista.
La toma de poder de Rodríguez ha sido acompañada por disputas internas. Ella rechaza las declaraciones de Trump y sostiene que Maduro sigue siendo el único presidente legítimo.
Se reportan explosiones y movimientos militares en Caracas y en otras ciudades venezolanas, con informaciones contradictorias sobre el alcance del control territorial.
Las fuerzas de seguridad venezolanas, incluida la Guardia Nacional, operan en tensión con reportes de resistencia en varios sectores.
Respuesta internacional en vivo
Se confirma que muchos estados de América Latina y Europa han convocado reuniones de emergencia en organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la ONU para discutir la intervención y su impacto en la estabilidad regional.
Líderes internacionales han intensificado sus declaraciones condenatorias, reclamando respeto por la soberanía y la ley internacional, mientras algunos aliados de EE. UU. defienden la operación como una medida contra la supuesta “dictadura y narcotráfico”.
Contexto y posibles consecuencias
Analistas internacionales advierten que la intervención podría:
Desencadenar una crisis migratoria mayor en la región.
Generar inestabilidad política y económica dentro de Venezuela.
Provocar una reconfiguración de alianzas geopolíticas, especialmente en América Latina y entre potencias mundiales.
La intervención estadounidense en Venezuela ha dividido a la comunidad internacional entre gobiernos que la consideran una violación del derecho internacional y otros que la ven como un paso necesario para enfrentar a un régimen que critican por corrupción y abuso de poder. Las últimas 6 horas reflejan un escenario en rápida transformación, con repercusiones políticas, humanitarias y estratégicas que seguirán marcando la agenda global.

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