Introducción
Un panorama que exige acciones
El sistema educativo colombiano se encuentra en un punto de
inflexión crítico. Aunque se han logrado avances significativos en la
universalización de la cobertura, particularmente en la educación básica y
media, persiste una deuda estructural en términos de calidad, permanencia y
pertinencia.
El diagnóstico actual revela que las trayectorias
educativas son frágiles: de acuerdo con el informe ‘Presente y futuro de la
educación en Colombia’, de la Fundación Empresarios por la Educación, de cada
100 niños que ingresan al sistema, solo 57 culminan la educación media sin
interrupciones, y apenas el 45,9% de los graduados transita de manera inmediata
a la educación superior.
El panorama se ve agravado por resultados de aprendizaje
deficientes; en las pruebas PISA, Colombia se situó 83 puntos por debajo del
promedio de la OCDE, lo que equivale a un rezago de dos a tres años de
escolaridad. Solo el 57% de los niños culminan el colegio sin interrupciones.
No obstante, la
transformación demográfica (con una caída del 33% en nacimientos en la última
década) y la revolución tecnológica (liderada por la IA) ofrecen una ventana de
oportunidad única para optimizar recursos, personalizar el aprendizaje y cerrar
brechas históricas. El futuro del país depende de la capacidad de integrar
estas tendencias globales con políticas locales inteligentes que prioricen la
calidad docente y la sostenibilidad financiera.
Teniendo en cuenta lo anterior, a continuación presento
algunas propuestas legislativas, que serán eje de mi acción en este ámbito, con
el fin de atender esta situación. Las propuestas están agrupadas según la fase:
educación inicial (niños menores de cinco años), educación básica y media y
educación superior.
EDUCACIÓN INICIAL ‘Maestras de vida’:
formalización e ingreso de las madres comunitarias al escalafón docente
En Colombia, la atención de la primera infancia, en la
etapa de educación inicial, en regiones vulnerables, recae sobre los hombros de
aproximadamente 69.000 madres comunitarias. A pesar de ser la columna vertebral
del cuidado infantil en las zonas más vulnerables del país, la deuda histórica
con ellas es alarmante: a la fecha, solo 2.300 han sido formalizadas
laboralmente, lo que representa menos del 5% del total. Por eso, propongo
presentar en el Congreso la Ley para convertir a las madres comunitarias en
‘Maestras de vida’.
¿Qué se hará?
Este plan busca formalizar al 100% de las madres
comunitarias en 4 años, transformando su rol al de Auxiliares Pedagógicas.
Mediante un sistema de becas y la articulación con el SENA y el sector privado,
serán capacitadas para obtener el título de Técnicas en Atención Integral a la
Primera Infancia, con énfasis en áreas como neurodesarrollo, detección de
riesgos y pedagogía del cuidado. Este cambio les otorgará el estatus de
empleadas públicas con plenas garantías de ley, además de ingreso al escalafón docente
y la posibilidad de ascender profesionalmente en la carrera docente mediante la
continuación de sus estudios.
Con esto se logrará dignificar a las madres comunitarias,
pero, además, garantizar que los niños más pobres reciban una educación inicial
técnica y profesional.
Se creará el mecanismo de "Futuro por Impuestos".
Este funcionará de manera similar al modelo de "Obras por Impuestos",
pero enfocado en el capital humano: *Inversión privada directa: Las empresas
podrán destinar hasta un porcentaje de su impuesto de renta para financiar el
estudio y los materiales pedagógicos de las madres comunitarias en sus
regiones.
*Bono de capacitación: Mientras la madre comunitaria se
encuentre cursando sus estudios técnicos, la empresa financiadora otorgará un
Bono de capacitación mensual. Este incentivo es adicional a la remuneración que
ya percibe ´por su labor, asegurando que el estudio no sea una carga financiera
sino un incentivo para su progreso.
EDUCACIÓN MEDIA Y BÁSICA Ley ‘Talentos de mi
tierra’: Bachillerato técnico focalizado y servicio social productivo
Solo el 45% de los bachilleres transita a la educación
superior. En la Colombia rural y periférica, los jóvenes no ven en el estudio
una herramienta útil para su realidad económica inmediata. Esta propuesta busca
transformar los dos últimos años de colegio (10° y 11°) en un puente directo
hacia el mercado laboral.
¿Qué se hará?
Se flexibilizará el currículo de los grados 10° y 11° para
enfocarlo en el potencial económico regional. Todo estudiante de colegio
público recibirá obligatoriamente, junto a su diploma de bachiller, un título
de Técnico Profesional alineado con la vocación económica de su territorio.
Ejemplo: En el Meta, técnicos en agrotecnología; en la
Costa, técnicos en turismo sostenible o ciencias del mar; en el Huila, técnicos
en caficultura de alta precisión.
Del servicio social obligatorio al servicio
social productivo
Se transformará el servicio social obligatorio. El
estudiante podrá cumplir sus 80 horas de servicio social obligatorio a través
del Servicio Social Productivo, ejecutando proyectos reales con el sector
productivo según el enfoque de su territorio:
En zonas mineras: Apoyo
con la Agencia Nacional de Minería (ANM) en proyectos de formalización y
restauración ambiental.
En zonas turísticas y comerciales:
Diseño de estrategias de exportación de artesanías o
servicios turísticos de la mano del Ministerio de Comercio y ProColombia.
En el campo:
Proyectos de tecnificación de cultivos guiados por el
Ministerio de Agricultura y Agrosavia.
¿Cómo se financiará? :
Canje de deuda por tecnología regional El financiamiento de
los laboratorios y la maquinaria pesada que requieren estas especializaciones
técnicas se obtendrá mediante el Canje de Deuda por Educación.
El mecanismo: El Estado negociará con acreedores
internacionales para que el dinero del servicio de la deuda se invierta en la
"Dotación de los Laboratorios de la Paz", ubicados dentro de los
colegios técnicos.
*Focalización: El canje permitirá que un joven en el Chocó
o el Meta aprenda con la misma maquinaria y software que se usa en Alemania o
Japón
EDUCACIÓN SUPERIOR
Alianza futuro: si no tiene trabajo, no paga
cuotas del crédito
Una de las principales barreras para el ingreso de los jóvenes
a la universidad es el miedo de las familias a créditos bancarios que se
vuelven impagables por los altos intereses. Con el proyecto Alianza Futuro, se
propone un cambio de paradigma: el Estado deja de ser un cobrador de deudas
para convertirse en un socio del éxito de sus ciudadanos.
¿Qué se hará?
Se propondrá transformar por ley el sistema de recaudo del
ICETEX para que sea contingente, es decir, el estudiante solo devuelva el
dinero cuando devengue más de 1.5 salarios mínimos.
*Umbral de pago: El
joven graduado solo empezará a aportar al fondo si su salario es superior a 1.5
salarios mínimos (aproximadamente $2.625.000 a valores de hoy). Si no alcanza
este umbra o superior NO tendrá que pagar.
*Aporte fijo: La cuota será siempre
del 10% de su salario.
*Tiempo de aporte: El
periodo de pago será equivalente al doble del tiempo que duró su carrera
profesional. Si el joven pierde el empleo o gana menos del umbral, su cuota
será de $0 pesos.
¿Cómo se financiará? Certificados de Depósito por Talento
(CDT)
Para que este sistema sea financieramente viable sin
endeudar al estudiante ni presionar al Estado, se proponen: Inversión privada e
internacional: Se crearán los Certificados de Depósito por Talento (CDT-
Solidario), que podrán ser adquiridos por empresas privadas y agencias de
cooperación e inversionistas. Cero Intereses para el alumno: El Estado
garantiza que el estudiante solo devuelva el capital recibido cuando termine su
carrera y alcance el umbral mencionado anteriormente. Los intereses de los CDT
Solidarios se pagarán anualmente a los inversionistas y serán cubiertos por el
Estado a través de los dividendos de empresas estatales como Ecopetrol e ISA.
Deudor Solidario: El Estado asumirá por ley la figura de deudor solidario.
Mientras miles de jóvenes graduados cargan con deudas del
ICETEX, los municipios de difícil acceso sufren por la falta de ingenieros,
docentes, agrónomos, etc. "Saber por Colombia" soluciona ambos
problemas: moviliza el talento joven hacia la Colombia profunda a cambio de
libertad financiera.
¿Qué se hará? Por ley, el Estado abrirá convocatorias
nacionales para que profesionales recién graduados con deudas vigentes con el
ICETEX presten un Servicio Regional Voluntario de un año, ligado a su
profesión, en zonas de difícil acceso o con baja oferta de mano de obra
calificada (municipios categoría 4, 5 y 6, o zonas PDET).
*Remuneración dignificada: El profesional recibirá un
salario mensual de al menos un salario mínimo (SMMLV) o más durante el año de
servicio. *Condonación: Por el año de servicio cumplido en estos proyectos, el
Estado condonará automáticamente el 50% del capital de la deuda del profesional
con el ICETEX.
Los profesionales se integrarán a proyectos reales que ya
estén en marcha en el territorio, financiados por: *Cooperación Internacional:
Proyectos de desarrollo *Sector Público: Agencias del Estado o alcaldías
locales.
*Sector Privado: Empresas ejecutando obras o servicios en
la región. La condonación de la deuda no será una carga para el ICETEX, sino
que será financiada por la entidad que se beneficia del talento del
profesional:
*Presupuesto de regalías: Los departamentos y municipios
podrán destinar recursos de sus regalías para "comprar" la cartera de
los jóvenes y asegurar que el talento regrese a sus tierras.
*Presupuesto General de la Nación (PGN): Recursos
destinados a la política de paz y cierre de brechas rurales.
*Empresa privada: Las empresas que ejecuten proyectos en la
zona podrán financiar la condonación como parte de sus compromisos de inversión
social o mediante incentivos tributarios.


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