Falleció Graciela Rueda de Vargas, pionera y figura emblemática de la tradicional ‘Islita’ de San Andresito


*Chela deja como legado su tradicional local “Luchela”, reconocido por los comerciantes como un símbolo de identidad y resistencia.

Barranquilla lamenta la muerte de Graciela Rueda de Vargas, cariñosamente conocida como “Chela”, una de las mujeres fundadoras, pioneras y líderes históricas de la tradicional Islita de San Andresito, un punto emblemático de encuentro popular y actividad comercial en la ciudad.

Chela fue, durante más de cinco décadas, el corazón y la memoria viva de los recordados kiosquitos de San Andresito, un espacio que nació en plena Vía 40 y que, tras su traslado en 2014, encontró una nueva vida a orillas del Río Magdalena, vecino de la Plaza Grande del Río. Su temple, liderazgo y espíritu maternal marcaron a generaciones de comerciantes y visitantes.

En sus inicios, junto con otros pioneros, Chela trabajó desde una sencilla cabaña, vendiendo cervezas y licores sin neveras ni locales formales. Con el paso del tiempo, su voz y su fuerza se convirtieron en motor de la lucha por dignificar estos establecimientos. Ese proceso se consolidó gracias a su tenacidad y al apoyo de su amiga Perseveranda Taniba, conocida como “Yiyo”, así como a la gestión adelantada en su momento con el alcalde Alejandro Char, quien cumplió la promesa de entregarles una nueva sede adecuada, donde hoy —12 años después— continúan funcionando.

Chela deja como legado su tradicional local “Luchela”, reconocido por los comerciantes como un símbolo de identidad y resistencia. Para muchos, ella fue “la mamá de los comerciantes de la Islita”, una mujer que cuidó, aconsejó y defendió a sus compañeros de trabajo, y que atesoraba la historia de quienes construyeron este icónico punto comercial de Barranquilla.

Junto con su esposo, Luis Guillermo Vargas (ya fallecido), Chela levantó día a día no solo su negocio, sino también el espíritu colectivo de esta comunidad comercial ubicada en el barrio Barlovento, cerca de la Intendencia Fluvial. Allí funcionan 16 locales, sin contar los tradicionales Cabritos Exprés, considerados “hermanitos” del sector, donde muchos barranquilleros disfrutan pescado y una cerveza en un ambiente que se ha mantenido por tradición.

La tristeza se siente entre los comerciantes del lugar, quienes hoy recuerdan a Chela con profundo respeto y gratitud.

“Se nos fue la mamá de los comerciantes de la Islita. Su liderazgo mantuvo vivo este legado que tanto queremos”, expresó Yiyo, una de las propietarias del sector.

Barranquilla despide así a una mujer que marcó la historia del comercio popular de la ciudad y que convirtió su trabajo en un patrimonio cultural y afectivo para todos los que pasaron por la Islita.

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