El reciente aviso internacional de seguridad aérea emitido por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha activado una respuesta inmediata, rigurosa y coordinada por parte de la Aeronáutica Civil de Colombia y los operadores aéreos comerciales que transitan el espacio aéreo perteneciente al Área de Información de Vuelo de Maiquetía (SVZM), que cubre la totalidad del territorio venezolano y parte del Caribe suramericano.
El NOTAM A0012/25, divulgado por la autoridad aeronáutica estadounidense, advierte sobre una situación potencialmente peligrosa atribuida al deterioro de las condiciones de seguridad y al incremento de la actividad militar en la región. La FAA subraya que la alerta aplica para “todas las altitudes” y afecta tanto a aeronaves en vuelo como en tierra que operen en la FIR Maiquetía, lo que representa un llamado de atención inusual por su amplitud y alcance.
Esta advertencia internacional ha llevado a las autoridades colombianas a implementar de forma urgente una serie de medidas excepcionales con el fin de preservar la seguridad operacional y mitigar cualquier riesgo para pasajeros, tripulaciones y operaciones comerciales que sobrevuelan o planean sobrevolar el espacio aéreo afectado.
Exigencias inmediatas a las aerolíneas
En cumplimiento estricto de la normativa aeronáutica internacional, la Aeronáutica Civil de Colombia ordenó a todas las aerolíneas comerciales que operan en la región presentar un análisis interno exhaustivo sobre el impacto directo del NOTAM A0012/25 en sus rutas actuales. Este informe debe incluir una evaluación detallada de las posibles implicaciones en materia de seguridad, tiempos de vuelo, costos operativos y procedimientos de mitigación.
Adicionalmente, cada operador debe describir con precisión las medidas adoptadas tanto operacionales como comerciales. Esto implica la planificación de rutas alternativas que garanticen la continuidad del servicio sin comprometer la protección de los usuarios, así como la implementación de protocolos reforzados de seguridad a bordo y en tierra.
Las compañías aéreas también deberán confirmar formalmente que cumplirán con el requisito impuesto por la FAA de notificar con un mínimo de setenta y dos horas de antelación cualquier ajuste, modificación o decisión operacional asociada a la zona advertida. Este periodo de aviso previo se considera crucial para permitir la evaluación oportuna de riesgos y la coordinación entre autoridades internacionales.
Seguridad aérea: un principio no negociable
La Aeronáutica Civil reiteró que la seguridad operacional continúa siendo un principio “intangible y no negociable” para Colombia. En ese sentido, enfatizó la necesidad de una cooperación estrecha, transparente y constante con las aerolíneas nacionales y extranjeras que emplean rutas cercanas o dentro del espacio aéreo venezolano.
La información consolidada y analizada que entreguen los operadores permitirá a la Aeronáutica Civil construir un marco de respuesta oficial, uniforme y coordinado ante las autoridades aeronáuticas internacionales, además de facilitar la toma de decisiones basadas en datos técnicos y evaluaciones de riesgo actualizadas.
Como parte de las medidas de gestión, la Aeronáutica Civil instruyó a los operadores aéreos comerciales para que, cuando lo consideren necesario, soliciten directamente a la FAA—con al menos 72 horas de anticipación—los detalles adicionales que pudieran afectar la planificación o ejecución de los vuelos. Para este fin, deberán utilizar el canal oficial destinado por Estados Unidos: el correo FAAWATCH@FAA.GOV.
De igual forma, se ordenó a todas las aerolíneas reportar de inmediato cualquier incidente de seguridad observado o experimentado dentro del espacio aéreo afectado tanto a la Aeronáutica Civil como a la FAA, empleando los mecanismos oficiales de notificación establecidos. La rapidez en la entrega de estos reportes se considera esencial para anticipar o amortiguar escenarios de riesgo creciente.
El reciente NOTAM pone de nuevo bajo la atención internacional la compleja situación del espacio aéreo venezolano. La FAA advirtió sobre “una situación de seguridad que está empeorando” y alertó sobre una presencia militar intensificada tanto en territorio venezolano como en áreas cercanas del Caribe. Esta evaluación, de carácter preventivo, sugiere que los movimientos militares podrían generar condiciones imprevistas que afecten la aviación civil.
La amplitud de la zona advertida—que incluye la totalidad de la FIR Maiquetía y una franja significativa del mar Caribe colindante—afecta no solo las rutas que conectan a Colombia con Venezuela, sino también trayectos internacionales entre Norteamérica, Suramérica y el Caribe, lo que incrementa la relevancia regional del aviso.
En su comunicación, la FAA instó a los operadores a mantener la vigilancia constante sobre las actualizaciones oficiales y reiteró que las amenazas detectadas “pueden representar un riesgo potencial para aeronaves en todas las altitudes, incluyendo fases de llegada, partida y durante los vuelos”. Esta ampliación del alcance operativo refleja la naturaleza integral del riesgo percibido.
Una respuesta articulada y preventiva
La reacción coordinada entre la Aeronáutica Civil de Colombia, las aerolíneas y las autoridades estadounidenses evidencia la prioridad absoluta que tiene la seguridad aérea en la región. En un escenario geopolítico complejo y dinámico, los mecanismos de alerta temprana y comunicación permanente resultan esenciales para proteger a la aviación civil y garantizar la continuidad operativa sin comprometer la integridad de pasajeros y tripulaciones.
Con estas acciones, Colombia busca no solo cumplir con las obligaciones internacionales en materia de seguridad operacional, sino también anticipar y gestionar de manera responsable los riesgos derivados de un contexto aéreo que presenta señales crecientes de inestabilidad.

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