Tensión diplomática entre Colombia y Perú: se agrava la crisis bilateral por posturas políticas


La relación diplomática entre Colombia y Perú atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años, luego de una serie de declaraciones cruzadas, decisiones gubernamentales y diferencias ideológicas que han deteriorado el vínculo entre ambos países andinos.

El epicentro de esta nueva escalada diplomática tiene como trasfondo las posturas asumidas por el presidente colombiano Gustavo Petro frente a la situación política en Perú desde la destitución del expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022. Petro ha cuestionado abiertamente la legitimidad del gobierno de Dina Boluarte, lo que ha sido interpretado por Lima como una intromisión inaceptable en sus asuntos internos.

En las últimas semanas, la tensión se reactivó luego de que el mandatario colombiano volviera a referirse al caso de Castillo como un "golpe parlamentario" y manifestara que en Perú "se persigue a los movimientos populares y se criminaliza la protesta". Estas declaraciones fueron respondidas con firmeza por la cancillería peruana, que emitió una nota de protesta diplomática y llamó a consultas a su embajador en Bogotá.

A su vez, el gobierno peruano ha calificado las afirmaciones del presidente Petro como "agravios reiterados" y ha solicitado respeto por la institucionalidad peruana. Esta nueva crisis revive episodios anteriores, como la declaración de persona non grata que el Congreso de Perú emitió contra Petro en 2023, tras su comparación de los policías peruanos con nazis, durante las protestas sociales en ese país.

La Cancillería colombiana, por su parte, ha intentado desmarcarse parcialmente de las declaraciones del presidente, reiterando su voluntad de mantener los canales diplomáticos abiertos, pero subrayando también la preocupación por el respeto a los derechos humanos en la región. Sin embargo, las tensiones no han disminuido.

Expertos en relaciones internacionales han advertido que el deterioro entre ambos países puede afectar la cooperación regional en temas claves como la lucha contra el narcotráfico, el comercio fronterizo, la migración y la participación conjunta en organismos multilaterales como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Alianza del Pacífico.

Analistas también coinciden en que el distanciamiento responde no solo a factores coyunturales, sino a una diferencia estructural de visiones sobre la democracia y el ejercicio del poder, en medio de un clima regional donde los giros ideológicos de los gobiernos tienden a polarizar aún más las relaciones diplomáticas.

Aunque hasta ahora no se ha llegado a una ruptura formal, las señales indican que la relación entre Colombia y Perú se encuentra en su punto más frágil en más de una década, y que cualquier nuevo pronunciamiento podría agravar aún más una crisis que ya impacta el equilibrio regional.


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