
Rescatistas buscando sobrevivientes.
La tragedia provocada por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió la zona costera de Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Las autoridades elevaron a 1.943 el número de fallecidos, mientras los organismos de socorro mantienen una intensa carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes entre los escombros.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el desastre deja además 10.571 personas heridas, 15.866 damnificados y 22.619 ciudadanos que reciben atención médica en distintos centros asistenciales del país. Entretanto, Naciones Unidas estima que podrían existir hasta 50.000 personas desaparecidas.
El estado La Guaira sigue siendo el epicentro de la emergencia, al concentrar el mayor número de víctimas y de edificaciones destruidas. La zona permanece bajo control militar mientras avanzan las operaciones de búsqueda con apoyo de rescatistas internacionales y maquinaria especializada.
Rodríguez precisó que, hasta el momento, 6.461 personas han sido rescatadas con vida. Asimismo, señaló que entre 13.400 y 13.500 habitantes lograron evacuar las áreas afectadas por sus propios medios o con ayuda de familiares durante las primeras horas posteriores al desastre.
No obstante, los equipos de rescate reconocen que las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de los días. El militar español Alberto Vázquez, integrante de la Unidad Militar de Emergencias (UME), explicó que después de las primeras 72 horas las probabilidades de hallar personas con vida se reducen considerablemente, aunque insistió en que las labores deben continuar porque aún se registran rescates exitosos.
Incertidumbre por migrantes desaparecidos
La emergencia también mantiene en incertidumbre a las familias de más de un centenar de migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos, quienes llegaron al país pocas horas antes de los terremotos.
Melany Toyo denunció que las autoridades no han entregado información clara sobre el paradero de su primo, Víctor Guanipa Toyo, de 32 años, uno de los migrantes que permanecía en un hotel de La Guaira cuando el edificio colapsó tras los sismos.
Según su testimonio, las versiones oficiales han sido contradictorias sobre el número de sobrevivientes y las personas que permanecen desaparecidas. "Necesitamos una respuesta, sea que esté vivo, hospitalizado o fallecido", expresó la familiar.
Continúa la ayuda internacional
Mientras tanto, la solidaridad internacional sigue creciendo. La Alcaldía del Distrito Central de Honduras confirmó que apoyará el traslado de las donaciones recolectadas por la comunidad venezolana residente en ese país hacia las zonas afectadas por los terremotos.
Organismos internacionales continúan concentrando sus esfuerzos en el envío de alimentos, refugios temporales, medicamentos y equipos de rescate, mientras agencias como Acnur y la ONU advierten sobre el acelerado deterioro de la situación humanitaria y la necesidad urgente de reforzar la asistencia a miles de familias que lo perdieron todo tras el desastre.
0 Comentarios