Más de cinco millones de firmas invalidadas: así fue la depuración de apoyos para las presidenciales de 2026


En Colombia, la Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó que, durante el proceso de revisión de firmas presentadas por distintos grupos significativos de ciudadanos para inscribir candidaturas a las elecciones presidenciales de 2026, más de cinco millones de rúbricas fueron invalidadas. La depuración evidencia el alto nivel de rechazo en la verificación de apoyos ciudadanos y plantea interrogantes sobre la solidez de las campañas que buscan llegar a la primera vuelta por esta vía.

La información se conoció luego de que la periodista Cecilia Orozco divulgara en redes sociales datos relacionados con el volumen de firmas anuladas al candidato presidencial Abelardo de la Espriella. Posteriormente, un análisis publicado por El Espectador detalló que, de los 5.079.000 registros entregados por el abogado y empresario, fueron validados 1.978.108, lo que significa que cerca del 62 % de sus apoyos fueron descartados en la revisión técnica.

Sin embargo, la situación no fue exclusiva de su campaña. El reporte difundido en plataformas digitales mostró que otros aspirantes enfrentaron porcentajes similares o incluso mayores de invalidación. Carlos Caicedo presentó 2.431.425 firmas, de las cuales 1.691.823 fueron anuladas, equivalente al 69,6 %. Aníbal Gaviria registró un rechazo del 68,1 %, con 1.578.175 firmas invalidadas de un total de 2.316.120, mientras que Mauricio Lizcano tuvo 1.114.625 apoyos descartados de 1.841.145, lo que representa el 60,5 %.

Estos datos reflejan un patrón generalizado: la mayoría de los precandidatos no logró validar siquiera el 60 % de sus firmas, un desafío que compromete la estrategia de alcanzar el umbral requerido para formalizar candidaturas. De hecho, la Registraduría había establecido como requisito mínimo la entrega de 635.216 firmas válidas, equivalentes al 3 % de los votos válidos registrados en la primera vuelta presidencial de 2022.

Otros nombres también registraron niveles relevantes de anulación. Vicky Dávila tuvo 549.382 firmas invalidadas de 1.236.150 (44,4 %), mientras Claudia López perdió 647.672 de sus 1.299.615 apoyos (49,8 %). Carlos Felipe Córdoba validó 679.220 de 1.303.770, lo que implicó una anulación del 47,9 %. Daniel Palacios y Luis Gilberto Murillo registraron porcentajes de rechazo del 41,8 % y 45,3 %, respectivamente.

La tendencia se mantuvo entre otros aspirantes. Sondra Macollins tuvo un 43 % de firmas no admitidas y Leonardo Huertas un 44,6 %. En contraste, algunos candidatos lograron resultados relativamente más favorables: David Luna validó 828.003 de 1.158.975 firmas, con una anulación del 28,6 %, y Santiago Botero registró un 29,5 % de rechazo sobre 1.156.965 apoyos entregados. Mauricio Cárdenas Santamaría también mantuvo un nivel inferior al promedio, con el 32,2 % de firmas invalidadas.

A pesar de estas diferencias, el balance general muestra que ningún aspirante estuvo exento de la depuración, con tasas mínimas de rechazo cercanas al 28 % y, en la mayoría de los casos, superiores al 40 %. La revisión técnica realizada por la autoridad electoral —que incluye la verificación de datos repetidos, inconsistencias en la información y posibles irregularidades— se consolida así como un filtro determinante en el proceso previo a la contienda.

El resultado de esta depuración masiva pone de relieve la complejidad del mecanismo de recolección de firmas como puerta de entrada al escenario electoral. Más allá de los porcentajes individuales, las cifras confirman que reunir apoyos ciudadanos válidos sigue siendo un reto logístico y político de gran magnitud para quienes aspiran a competir por la Presidencia de la República.


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