Amplio tarjetón electoral en Colombia: por lo menos 15 candidatos buscan la Presidencia en 2026


El panorama electoral colombiano para 2026 se perfila como uno de los más atípicos de las últimas décadas. A falta de tres meses para la primera vuelta presidencial, al menos 15 candidatos han confirmado su intención de competir por un lugar en la segunda ronda, una cifra que duplica el número de aspirantes registrados en las dos elecciones anteriores, cuando los votantes eligieron entre ocho opciones en 2018 y 2022.

El crecimiento en el número de candidaturas también supera los registros de comicios previos. En 2010 participaron nueve aspirantes y en 2014 solo cinco, lo que evidencia un aumento significativo en la fragmentación del escenario político. De acuerdo con análisis recientes divulgados por medios nacionales, esta dispersión responde en gran medida a la falta de acuerdos entre sectores del centro y a tensiones internas en la izquierda, mientras que la centroderecha logró depurar postulaciones mediante mecanismos de consulta que facilitaron la unificación de fuerzas.

Aunque se esperaba que el proceso de depuración de candidaturas avanzara en marzo, varios precandidatos que decidieron no participar en consultas interpartidistas optaron por mantener sus campañas de forma independiente. Esta decisión amplió el listado de aspirantes y contribuyó a configurar un tarjetón electoral inusualmente nutrido.

Entre los nombres más visibles figura el abogado Abelardo de la Espriella, quien ha defendido su aspiración respaldada por más de 4,5 millones de firmas entregadas ante la Registraduría Nacional. También aparece el senador Iván Cepeda, que tras la negativa del Consejo Nacional Electoral de permitir su participación en la consulta del denominado Frente por la Vida, anunció que competirá directamente en la primera vuelta bajo el paraguas del Pacto Histórico.

El exgobernador de Antioquia Sergio Fajardo igualmente ratificó su presencia en la contienda, destacando la construcción de una mayoría política por fuera de las consultas tradicionales. En su planteamiento, ha insistido en la necesidad de convocar sectores moderados tanto de izquierda como de derecha para enfrentar problemáticas sociales y fortalecer la seguridad y la lucha contra la corrupción.

La lista de aspirantes incluye además al empresario Maurice Armitage, quien decidió no sumarse a alianzas de centro y cuenta con el aval del Partido Ecologista, y a Leonardo Huerta, único candidato que participará en la denominada Consulta de las Soluciones. A ellos se suman tres exministros del actual gobierno: Mauricio Lizcano, respaldado por la Alianza Social Independiente y con certificación de más de 1,8 millones de firmas; Juan Fernando Cristo, con apoyo del movimiento En Marcha; y Luis Gilberto Murillo, quien mantiene su candidatura tras reunir más de un millón de apoyos ciudadanos.

El abanico de aspirantes también incluye a la senadora Clara López, avalada por Esperanza Democrática, que busca captar votantes progresistas sin representación en una consulta común. En el espectro político aparecen igualmente el exministro del Interior Daniel Palacios, quien continúa su aspiración tras quedar por fuera de la Gran Consulta; el empresario Santiago Botero y la abogada Sondra Macollins, ambos con certificación de firmas; así como el excontralor Carlos Felipe Córdoba.

A esta lista se añadirán los tres candidatos que resulten ganadores de las consultas interpartidistas programadas para el 8 de marzo, lo que consolidaría un panorama electoral amplio y diverso. De confirmarse, el número de aspirantes configuraría uno de los escenarios más plurales en la historia reciente del país.

El calendario oficial establece que la inscripción de candidaturas se extiende hasta el 13 de marzo, con una ventana adicional entre el 14 y el 20 del mismo mes para realizar modificaciones. Durante ese periodo podrían concretarse alianzas o renuncias estratégicas, por lo que el número definitivo de candidatos aún podría variar antes del cierre formal del proceso.

Expertos consideran que la proliferación de candidaturas obedece a distintos factores. Algunos aspirantes carecen de posibilidades reales de alcanzar la segunda vuelta, pero mantienen sus campañas por razones de visibilidad o con miras a negociar respaldos futuros. La analista política María Lucía Jaimes ha señalado que la fragmentación, especialmente en el centro y la izquierda, podría dificultar la consolidación de mayorías competitivas, a pesar del potencial respaldo social que dichos sectores podrían movilizar.

Se espera que en las próximas semanas el número de aspirantes se ajuste progresivamente conforme avance el calendario electoral. Sin embargo, el panorama actual anticipa una contienda marcada por la pluralidad de propuestas y la dispersión política, factores que podrían redefinir las dinámicas de alianzas y el rumbo de la campaña presidencial de 2026.

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