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| Jaime Vélez y Ricardo Villanueva |
El anuncio fue hecho durante una rueda de prensa en la que
Jaime Vélez, presidente de la Veeduría, y Ricardo Villanueva, vocero de la Mesa
de Usuarios, expusieron una serie de críticas al funcionamiento del sistema, al
tiempo que plantearon la necesidad de una reforma estructural que permita
“reinventar” un modelo de transporte que, aseguran, ha sido cuestionado por la
ciudadanía desde su puesta en marcha, hace casi 16 años.
Según Vélez, el incremento en el costo del pasaje y la
obligación de adquirir una nueva tarjeta —con un valor de 7.000 pesos— no han
sido explicados de manera clara por la gerencia de Transmetro. “No ha habido
planificación ni una justificación técnica para estas decisiones. Están dejando
sin validez las tarjetas anteriores y obligando a los usuarios a comprar una
nueva, además de recargarla, lo cual afecta directamente el bolsillo de la
gente”, señaló.
El líder de la veeduría sostuvo que no existen razones de
peso para justificar el aumento, dado que los principales insumos del sistema,
como el gas natural y el diésel, no han registrado incrementos recientes que
impacten de forma directa los costos de operación. A esto se suma, dijo, la
falta de diálogo con la administración del sistema.
Vélez aseguró que desde hace dos meses han solicitado
reuniones con la gerente de Transmetro, Liliana Rosales Domínguez, sin obtener
respuesta. “Queríamos conocer cuál es su plan para este año, especialmente
porque asumió el cargo a finales del año pasado. No se nos ha atendido ni como
veeduría ni como representantes de los usuarios”, afirmó, al tiempo que
cuestionó la falta de articulación entre funcionarios distritales y
departamentales en torno al futuro del transporte masivo.
Para la Veeduría, el problema de fondo es la ausencia de
una planificación integral del sistema. “El transporte es un servicio público
esencial, como la salud o la electricidad. Sin planificación no hay desarrollo,
y lo que estamos viendo es un estancamiento que termina pagando el usuario”,
recalcó Vélez, quien también planteó la necesidad de incluir soluciones de
largo plazo en los planes de desarrollo local.
Entre las propuestas expuestas, el presidente de la
Veeduría mencionó la posibilidad de acudir a experiencias internacionales,
particularmente de la República Popular China, en materia de transporte,
sostenibilidad y desarrollo tecnológico. Según explicó, ese país ha construido
infraestructura de transporte en distintas regiones del mundo y podría aportar
conocimiento técnico y planificación a largo plazo para mejorar el sistema en
Barranquilla.
Por su parte, Ricardo Villanueva, presidente de la Mesa de
Usuarios, fue enfático en señalar que el aumento de 400 pesos en la tarifa del
pasaje carece de sustento. “El tema de los combustibles ya se estabilizó y no
se puede trasladar a los usuarios el costo de una mala gestión. Transmetro se
ha convertido en un ‘bolsillo roto’ y ahora pretende que sea el ciudadano quien
lo financie”, afirmó.
Villanueva advirtió que el alza impacta directamente a las
familias barranquilleras, especialmente a las de menores ingresos, y reiteró el
llamado a la movilización social como mecanismo de presión. “La movilización es
la herramienta que tenemos los ciudadanos para defender nuestros derechos
cuando sentimos que se nos está atropellando”, dijo.
Las organizaciones anunciaron que buscarán articular a
agremiaciones sociales, colectivos ciudadanos y usuarios del sistema para a
través de movilizaciones y acciones populares conseguir implementar una mesa de
negociación con las directivas de Transmetro. El objetivo, aseguran, es lograr
un equilibrio que garantice la sostenibilidad del sistema sin afectar de manera
desproporcionada a los usuarios, en un contexto en el que el transporte público
sigue siendo clave para la movilidad y la economía de la ciudad.

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