La disputa territorial entre Colombia y Perú sobre la soberanía de la isla Santa Rosa, en el río Amazonas, se intensificó esta semana tras un nuevo cruce de declaraciones y acciones oficiales. El Gobierno peruano, a través de un comunicado, rechazó las afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien desconoce la autoridad peruana sobre este territorio y calificó como “ilegal” la detención de dos ciudadanos colombianos en la zona.
Perú sostiene que su soberanía sobre la isla —también conocida como isla Chinería— está respaldada por el Tratado de Límites y Navegación Fluvial de 1922, las actas de la Comisión Mixta Demarcadora de 1928-1930 y el Protocolo de Amistad y Cooperación de Río de Janeiro de 1934. En el mismo pronunciamiento, el Ejecutivo peruano protestó por “actos de provocación cometidos por ciudadanos colombianos” en el pueblo de Santa Rosa, capital del distrito homónimo en Loreto, advirtiendo que tales acciones “dañan la relación bilateral y la armonía entre las comunidades fronterizas”.
El Ministerio Público del Perú inició una investigación preliminar contra los colombianos Jhon Wilington Amias López y Carlos Fernando Sánchez Ortegón, señalados de realizar labores de georreferenciación en el puerto local sin la autorización requerida. Las autoridades indicaron que, aunque el tránsito de personas es habitual en esta zona de triple frontera, trabajos técnicos como la topografía demandan permisos especiales por su carácter estratégico.
La tensión se agravó tras un episodio reciente protagonizado por Daniel Quintero, exalcalde de Medellín y precandidato presidencial, quien izó la bandera colombiana en la isla Chinería. En un video difundido en redes sociales, Quintero afirmó que defendería el Amazonas “con el alma” y comparó la situación con la pérdida de Panamá y parte del mar de San Andrés. Estas declaraciones fueron interpretadas por Lima como un acto de provocación política.
En respuesta a la escalada, el Gobierno peruano reforzó la presencia de sus Fuerzas Armadas en la zona, desplegando tropas del Ejército y la Marina de Guerra. Según medios locales, los operativos de control e identificación de personas se han intensificado para prevenir incidentes mayores.
La isla Santa Rosa de Yavarí, ubicada frente a la ciudad colombiana de Leticia y a pocos metros de Tabatinga, Brasil, alberga a cerca de 3.000 habitantes que viven principalmente de la pesca, el comercio y el turismo. Su posición estratégica la convierte en punto clave para el transporte fluvial y el intercambio regional.
La controversia jurídica radica en los cambios naturales del cauce del Amazonas. Colombia argumenta que la isla emergió después de la delimitación establecida en los tratados, mientras que Perú insiste en que siempre ha formado parte de su territorio y que no existe fundamento legal para cuestionar su soberanía.
Este incidente refleja la sensibilidad de las disputas limítrofes en áreas de frontera fluvial activa. Aunque ambos gobiernos han expresado su disposición a resolver el diferendo mediante mecanismos bilaterales y diálogo diplomático, el tono de las declaraciones sugiere que el camino hacia una solución será complejo.
Mientras Lima reafirma su derecho histórico y advierte que permanecerá “vigilante para hacer respetar su integridad territorial”, Bogotá insiste en que la detención de sus ciudadanos fue arbitraria y que es necesario revisar técnicamente la situación geográfica. Por ahora, la tensión persiste en una de las zonas más dinámicas y a la vez más frágiles de la frontera amazónica.
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