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| Foto restaurada por Nelson Romero Romerín |
Un jueves 25 de agosto de 1986, llegó a Barranquilla Celia
Cruz, para actuar en un concierto en el estadio Romelio Martínez, al lado de
Héctor Lavoe, Pete Conde Rodríguez, Roberto Blades, Naty y su Orquesta, Andy
Montañez, Juan Carlos Coronell y Oscar de León. Coronell estaba muy joven pero aprovechó el
evento para crecer artísticamente sobre todo en el canto y siempre estaba al
lado en nuestras entrevistas.
El reportaje en exclusiva con la "Guarachera" de
Cuba para la revista La Gente, se realizó una mañana en la piscina del Hotel
Cadebia. Celia nos permitió hablar de música y nos dijo tajantemente, pero
sonriendo, que no quería hablar de Fidel Castro ni de la situación política de
su país. Entre otras cosas, Celia nunca habló de temas políticos de Cuba, desde
el día que se marchó de la isla, ni para bien ni para mal.
En 1958 Celia Cruz escapó de la isla para México, al lado
de Dámaso Pérez Prado, “El Rey del Mambo" y de Benny Moré, “El Bárbaro del
Ritmo". Su pasión era la música y sobre ello fue de lo que habló siempre.
Una mujer educada y sencilla, que había sido profesora en Cuba, accesible a los
periodistas, pero siempre y cuando el tema a tratar tuviera que ver con música.
A su lado permanecía su compañero de siempre, quien la
escoltaba en todas sus actuaciones, su negro querido y músico también cubano,
Gerónimo Pedro Knight Caraballo, de poco hablar y muy prudente. Knight era su
director musical y se encargaba de dirigir sus conciertos.
Indudablemente, nuestra querida Barranquilla ha sido
epicentro de muchos espectáculos musicales. Ese evento que todavía guardamos en
nuestra memoria, fue liderado por nuestro amigo y querido colega Ley Martín,
además, fue la última vez que el gran Héctor Lavoe participó en un concierto, debido a los
inconvenientes por todos conocidos. También hablamos bastante con él, pero sus
incoherencias en el diálogo eran muy evidentes. Lavoe, al lado del empresario Pablo Lafaurie, de
mostraba ansioso por comenzar su concierto en la tarima del Romelio Martínez.
Durante la estadía del cantante de los cantantes en nuestra
ciudad, nos acompañó el periodista Ernesto Mac Causland Sojo, con quien siempre
coincidíamos en las ruedas de prensa.
El jueves 25 de agosto de 1986, Héctor Lavoe llegó al
aeropuerto a las 4:00 de la tarde, procedente de New York donde estaba radicado
y sus escoltas tuvieron que ayudarlo. No pudo ensayar con una orquesta
barranquillera que lo iba acompañar, la cual montó temas como El Rey de la
Puntualidad, Mi Gente, El Cantante y el Periódico de Ayer, entre otros.
En una conversación que sostuvimos en el gramado del
glorioso estadio de la calle 72, donde el equipo Junior realizó faenas
futbolistas inolvidables, a Lavoe se le notaba el aprecio por el público
barranquillero. Me dijo, "me gusta Barranquilla y quiero cantal a mi gente”;
miraba para el cielo y me decía, “ojalá no llueva, quiero cantal”, al tiempo
que empinaba el vaso de whisky que le brindaba Pablo Lafaurie. En ese momento el
cantante estaba preocupado por los
vientos de lluvia que amenazaban la noche metida en salsa en la gramilla del
Romelio Martínez, la cual estaba llena, al igual que las tribunas del entonces
vetusto estadio.
Ese viernes 26 de agosto de 1986 quedó plasmado en la
historia salsera de Barranquilla.

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