La aclaración de las autoridades sanitarias se produjo en medio de la preocupación internacional por este virus, luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizara una rueda de prensa para explicar que, aunque el hantavirus puede ser mortal, no representa una amenaza comparable al covid-19 ni tiene el mismo potencial de propagación global.
Sin embargo, expertos recordaron que el hantavirus sí ha circulado en Colombia desde hace más de dos décadas, aunque con variantes aparentemente menos agresivas que las identificadas en países como Argentina, Chile o Estados Unidos.
El investigador Salim Mattar Velilla, director del Instituto de Investigaciones Biológicas del Trópico de la Universidad de Córdoba y uno de los principales expertos en hantavirus en Colombia, aseguró que la presencia del virus en el país está plenamente documentada desde 2004.
“Sí hay circulación y está comprobado que en Colombia existen los hantavirus”, explicó el investigador, quien ha liderado múltiples estudios sobre el tema en regiones como Córdoba y la Orinoquía.
Según Mattar, las cepas detectadas en Colombia tendrían un comportamiento menos virulento, similar al denominado virus Choclo, identificado en Panamá. En los casos registrados, los pacientes han desarrollado cuadros respiratorios y febriles moderados, con recuperación favorable y sin necesidad de cuidados intensivos.
La situación es distinta en países del Cono Sur, donde algunas variantes —especialmente el Virus de los Andes— pueden desencadenar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una enfermedad grave con alta tasa de mortalidad.
El hantavirus fue identificado por primera vez en América en 1993, tras un brote en Estados Unidos. Desde entonces, se han detectado al menos 30 variantes diferentes en el continente.
Entre las más peligrosas figuran el Virus de los Andes y otra cepa detectada en Estados Unidos, debido a que ambas han demostrado capacidad de transmisión entre personas. La mayoría de las demás variantes se transmiten principalmente por contacto con saliva, orina o heces de roedores infectados.
En Colombia, la primera evidencia oficial apareció en 2004, cuando investigadores encontraron anticuerpos contra hantavirus en trabajadores rurales de Sucre y Córdoba. Posteriormente, estudios en roedores realizados en Córdoba, Sucre y el Urabá antioqueño confirmaron la circulación del virus en el país.
De acuerdo con los especialistas, uno de los principales desafíos es que los síntomas pueden confundirse con enfermedades frecuentes en Colombia, como dengue o leptospirosis.
Pese a ello, los expertos descartan una alerta sanitaria inmediata. Mattar insistió en que el enfoque debe centrarse en fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar el diagnóstico diferencial.
“La alerta en salud pública es evitar la entrada de roedores a las viviendas, mantener los espacios limpios y bien ventilados”, señaló el investigador.
La OMS también pidió evitar alarmas innecesarias. Maria Van Kerkhove, directora interina del Departamento de Gestión de Amenazas Epidémicas y Pandémicas del organismo, enfatizó que “esto no es covid ni influenza”, debido a que el virus se transmite de manera muy diferente y requiere otro tipo de precauciones.
Aunque el caso detectado en el crucero sigue bajo investigación, las autoridades internacionales consideran que la transmisión habría ocurrido entre personas con contacto físico estrecho, incluidos familiares y personal médico.

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