La senadora y candidata presidencial Paloma Valencia, del Centro Democrático, presentó una evaluación matizada de la gestión del presidente Gustavo Petro durante una entrevista con la cadena radial RCN, en la que reconoció algunos avances del Gobierno, especialmente en materia de acceso a la tierra.

Valencia destacó que la política de adjudicación de predios ha generado una percepción positiva en regiones como la Costa Caribe. “Uno no tiene que ser mezquino en reconocer las cosas que le están gustando a la gente”, afirmó, al señalar que existe “entusiasmo” entre los beneficiarios de estas iniciativas. No obstante, advirtió que su impacto dependerá de que los campesinos reciban títulos formales y acceso a proyectos productivos que garanticen sostenibilidad económica.

En su análisis, la congresista también resaltó la importancia de fortalecer los espacios de participación juvenil, al considerar que las nuevas generaciones han adquirido un papel más activo en la vida pública. En ese sentido, valoró los mecanismos de diálogo impulsados en los últimos años y pidió mantenerlos como parte de una política de Estado.

Desde la oposición, Valencia planteó una postura pragmática frente a los proyectos de infraestructura en marcha. Aseguró que iniciativas viables, como el tren en los Llanos Orientales, deberían ser respaldadas independientemente del gobierno que las impulse. “Uno no tiene que llegar a borrar ni a refundar el país, sino a mejorar lo que ya existe”, enfatizó.

En otro momento de la entrevista, la senadora abordó el papel de las mujeres en la política colombiana, cuestionando los estereotipos que aún persisten. Defendió la capacidad de liderazgo femenino y rechazó las visiones machistas que limitan su participación en escenarios de poder. “Las mujeres podemos asumir todos los retos”, sostuvo.

Valencia también evocó la lucha histórica por los derechos políticos de las mujeres en Colombia, recordando la resistencia que enfrentaron las primeras promotoras del voto femenino. En su opinión, aunque ha habido avances, aún persisten barreras culturales que deben superarse para lograr una verdadera igualdad en la representación política.