Hallan neveras, licor y hasta un PlayStation en cárcel de Itagüí: 11 funcionarios del Inpec fueron apartados


Un operativo sorpresa en la Cárcel y Penitenciaría de La Paz de Itagüí dejó al descubierto una serie de irregularidades que evidencian graves fallas en los controles internos del sistema penitenciario.

La intervención, liderada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, permitió encontrar una amplia variedad de objetos prohibidos que, según las autoridades, no deberían estar presentes en un centro de reclusión. Como resultado, 11 funcionarios fueron apartados de sus cargos de manera provisional mientras avanzan las investigaciones disciplinarias.

Un operativo motivado por denuncias internas

El procedimiento se realizó en los pabellones 1 y 2 del penal, en respuesta a denuncias sobre la realización de una parranda vallenata dentro de las instalaciones.

La inspección fue ejecutada por el Grupo Operativo Especial (Grope), que adelantó registros y controles hasta altas horas de la noche con el objetivo de verificar las condiciones reales al interior del establecimiento.

Desde el Inpec señalaron que la operación hace parte de una estrategia más amplia para combatir la corrupción en las cárceles del país y fortalecer los mecanismos de vigilancia.

Tecnología, licor y sustancias: los hallazgos

Los resultados del operativo evidenciaron la magnitud de las irregularidades. Entre los elementos incautados se encontraron dispositivos tecnológicos no autorizados, incluyendo tres teléfonos celulares, un módem WiFi, un computador portátil, una tableta y una consola de videojuegos PlayStation 5 con seis controles.

Además, las autoridades decomisaron sustancias ilícitas, entre ellas 1.323 gramos de material vegetal y 271 gramos de sustancia pulverulenta, aunque no se especificó su naturaleza exacta.

El hallazgo de bebidas alcohólicas reforzó las sospechas sobre la realización de actividades festivas dentro del penal. En el reporte oficial se incluyeron 375 mililitros de aguardiente, 2.250 mililitros de champaña y 750 mililitros de licor tipo vodka.

Electrodomésticos y comodidades irregulares

Uno de los aspectos más llamativos del operativo fue la cantidad de electrodomésticos encontrados, que asemejan más el equipamiento de una vivienda que el de un centro penitenciario.

El inventario incluyó 62 neveras, siete televisores, 11 estufas eléctricas, 27 ollas freidoras y eléctricas, y 265 ollas eléctricas. También se hallaron un microondas, un horno tostador, una lavadora, licuadoras, sanducheras, aires acondicionados y ventiladores.

A estos elementos se sumaron utensilios para preparación de alimentos, como barriles ahumadores y asadores, así como mobiliario no permitido, entre ellos sofás, nocheros, cabeceras de cama y estructuras adicionales.

El componente sonoro tampoco pasó desapercibido: cuatro bafles de sonido fueron encontrados durante la inspección, lo que coincide con las versiones sobre celebraciones al interior del penal.

Funcionarios apartados e investigaciones en curso

Como consecuencia de los hallazgos, el Inpec ordenó la suspensión provisional de 11 funcionarios presuntamente implicados en el ingreso o permisividad de estos elementos.

Entre los funcionarios suspendidos de manera provisional por el Inpec se encuentran Nairo Vargas Rubio, Fran Alexander Barbosa Pinzón, Jhon Eduar Aguilar Conde, José Luis Becerra Puello, David Juan Camilo Gómez, Juan Diego Ospina Morales, Gustavo Adolfo Montejo Casas, Eduardo Parra Ceballos, Salvador del Cristo Jimenes Palencia, Heyler Antonio Fraccica Sarmiento y Fredy Antonio Ciprián Díaz, como parte de la actuación disciplinaria.

Paralelamente, la entidad anunció la apertura de procesos disciplinarios y administrativos para establecer responsabilidades y determinar posibles faltas graves dentro del manejo del establecimiento.

Las autoridades buscan esclarecer cómo estos objetos lograron ingresar y permanecer en el penal sin ser detectados, lo que pone en evidencia posibles fallas estructurales en los controles internos.

Mensaje institucional y medidas

El Inpec reiteró su compromiso con el fortalecimiento de la disciplina y la legalidad dentro del sistema penitenciario. En un comunicado oficial, la entidad aseguró que no se permitirá la permanencia de elementos prohibidos ni condiciones que vulneren los protocolos establecidos.

Asimismo, enfatizó que continuará adelantando operativos sorpresa en diferentes centros de reclusión del país como parte de su estrategia para recuperar el control institucional y prevenir prácticas irregulares.

Un reflejo de problemas estructurales

El caso de la cárcel de Itagüí vuelve a poner sobre la mesa las dificultades históricas del sistema penitenciario colombiano, particularmente en materia de control, corrupción y condiciones de reclusión.

Los hallazgos no solo evidencian la existencia de privilegios indebidos al interior del penal, sino que también plantean interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de supervisión y la responsabilidad de los funcionarios encargados.

Mientras avanzan las investigaciones, el operativo se convierte en un nuevo llamado de atención sobre la necesidad de reforzar la transparencia y el control en los centros de reclusión del país.


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