Ministro de Transporte de España pide prudencia y descarta conclusiones prematuras sobre la causa del accidente ferroviario de Adamuz


El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reiterado este lunes que la investigación sobre el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) debe determinar con rigor si la rotura detectada en un tramo de la vía fue el origen del siniestro o si, por el contrario, se trata de una consecuencia directa del descarrilamiento. En este sentido, ha insistido en que resulta prematuro establecer conclusiones definitivas cuando los trabajos de análisis se encuentran todavía en una fase inicial.

Puente ha explicado que, según las primeras observaciones realizadas sobre el terreno, existen varias roturas a lo largo de un tramo de entre 200 y 300 metros de vía. En particular, el carril derecho por el que circulaba el tren Iryo que descarriló presenta “una rotura muy grande” en el punto en el que se cree que se produjo el accidente. No obstante, el ministro ha subrayado que este daño pudo haberse producido como consecuencia del propio impacto, ya que el siniestro “ha destrozado parte de la infraestructura”.

A lo largo de la tarde, Puente ha concedido varias entrevistas en distintos medios de comunicación, en las que ha reiterado que aún no es posible vincular de manera concluyente un posible fallo en la soldadura de la vía con el descarrilamiento del tren Iryo, que posteriormente colisionó con un convoy Alvia. Este choque ha causado, hasta el momento, la muerte de al menos 40 personas, además de decenas de heridos.

“Determinar en este momento que hay un problema de soldadura es totalmente inviable”, ha afirmado de manera tajante. En declaraciones al programa Malas Lenguas de La 2, ha recalcado que serán necesarios análisis de laboratorio detallados para esclarecer lo ocurrido. Por ahora, los investigadores continúan “recopilando datos”, y cualquier hipótesis sobre el origen del accidente no es más que “una especulación, como otras muchas”.

Pese a ello, diversas informaciones publicadas en las últimas horas apuntan a que el siniestro pudo haberse iniciado por un fallo de soldadura en la vía. La Guardia Civil, de hecho, ha difundido una imagen del tramo concreto que se encuentra bajo estudio. Desde el Ministerio son conscientes de que “especular es inevitable” y de que los medios de comunicación se harán eco de esas hipótesis, tal y como el propio Puente ha reconocido en otra intervención en La Sexta. Aun así, ha insistido en que la presencia de múltiples roturas en la zona obliga a extremar la prudencia.

La comisión investigadora, que trabaja en el lugar del accidente desde la noche del domingo, ha descrito en su primer informe preliminar que un tren Iryo descarriló y que, como consecuencia, sus dos últimos vagones invadieron la vía contigua. Apenas veinte segundos después, un tren Alvia circulaba por esa segunda vía y colisionó con los dos últimos coches del Iryo. El impacto provocó que los dos primeros vagones del Alvia cayeran por un terraplén de unos cuatro metros de altura.

Uno de los principales interrogantes que siguen abiertos es determinar si la rotura más cercana al punto del descarrilamiento fue el detonante del accidente o si se produjo a raíz del mismo. En este contexto, el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha señalado en una entrevista en el canal 24H de RTVE que todo apunta a “la interacción entre la vía y el tren” como posible causa del descarrilamiento. Barrón ha recordado que esa interacción, aunque aparentemente minúscula, es “crítica y fundamental” y depende de múltiples factores.

Puente también ha destacado que el descarrilamiento se produjo en el octavo vagón del tren Iryo y en un tramo recto, una circunstancia que ha calificado como “totalmente infrecuente en la operativa ferroviaria”. Este dato refuerza la complejidad de la investigación y la necesidad de un análisis exhaustivo antes de extraer conclusiones.

Por último, el ministro se ha referido a los testimonios sobre posibles vibraciones previas al accidente. Ha confirmado que una pasajera relató esta experiencia en redes sociales, pero ha precisado que no existe certeza de que dichas vibraciones coincidieran con el momento del siniestro. Además, ha señalado que este tipo de sensaciones suelen carecer de relación directa con el accidente en sí.

Mientras tanto, la tragedia sigue teniendo un fuerte impacto humano. Varias personas continúan buscando a familiares a través de las redes sociales tras horas de angustia sin noticias. En la actualidad, 41 personas permanecen ingresadas en distintos hospitales, de las cuales 12, entre ellas un menor, se encuentran en la Unidad de Cuidados Intensivos.

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