El anuncio fue realizado por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, luego de participar en una cumbre regional en Barranquilla. Allí confirmó que el Ejecutivo ya avanza en los detalles técnicos y fiscales necesarios para comenzar la reducción del precio en las estaciones de servicio del país. Aunque la medida aún no tiene una cifra concreta definida, el mensaje del Gobierno es claro: la disminución del valor de la gasolina está en marcha y podría materializarse en cuestión de semanas.
“Espero el próximo 1 de febrero estar en una estación de servicio mostrando que, en efecto, va a comenzar a bajar el combustible”, afirmó el ministro, al señalar que esa fecha ya está sobre la mesa como punto de partida para el ajuste. Palma subrayó que la reducción no será improvisada, sino el resultado de un análisis conjunto con el Ministerio de Hacienda para garantizar que sea fiscalmente responsable.
Según explicó el funcionario, el monto exacto de la disminución todavía se encuentra en evaluación. “Estamos revisando las cifras de manera responsable junto con el Ministerio de Hacienda. Lo cierto es que la promesa del señor presidente empieza a hacerse realidad desde el primero de febrero, con una disminución gradual y progresiva, pensada para cuidar la economía del país y el bolsillo de la gente”, aseguró. La gradualidad, insistió, es clave para no generar desequilibrios en las finanzas públicas ni impactos negativos inesperados en otros sectores.
El anuncio del ministro se da en un contexto político y económico marcado por un fuerte debate sobre el manejo histórico de los precios de los combustibles. Días antes, el presidente Gustavo Petro había confirmado públicamente que el precio de la gasolina comenzaría a bajar, luego de que el Gobierno lograra saldar la deuda acumulada con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). Este mecanismo, creado para amortiguar las alzas internacionales, absorbió durante años parte del costo del combustible, pero terminó generando un déficit millonario.
De acuerdo con el mandatario, la deuda del Fepc alcanzó los 70 billones de pesos, una cifra que condicionó durante largo tiempo la política de precios de la gasolina y obligó a aplicar incrementos progresivos en los últimos meses. Una vez cubierta esa obligación, el Ejecutivo considera que existen las condiciones para iniciar una corrección en sentido contrario.
Además del pago de la deuda, el presidente Petro señaló que el Estado cuenta actualmente con un “superávit”, lo que reforzaría el margen fiscal para avanzar en una reducción paulatina sin poner en riesgo la estabilidad financiera del país. Este punto resulta clave, pues el precio de la gasolina no solo impacta directamente el bolsillo de los consumidores, sino que también incide en los costos del transporte, los alimentos y los servicios, con efectos sobre la inflación general.
El propio presidente confirmó el giro en la política de precios el pasado 15 de enero, a través de un mensaje en su cuenta de X. “Porque ya pagamos la deuda del Fepc y, porque se apreció el peso colombiano frente al dólar, entonces le aviso a usted y al país que comenzaremos a bajar el precio de la gasolina”, escribió, en respuesta al expresidente Álvaro Uribe Vélez, en medio de un cruce de mensajes sobre el manejo económico de gobiernos anteriores.
A partir de ese anuncio, el ministro Palma profundizó en el trasfondo de la decisión. Según explicó, durante años se mantuvo una “gasolina artificialmente barata” financiada con recursos públicos, lo que terminó generando un déficit histórico. “Durante años mantuvieron falsamente ‘gasolina barata’ a punta del presupuesto de la nación”, afirmó, al defender el saneamiento del fondo como un paso necesario para ordenar las finanzas públicas.
Palma sostuvo que el actual Gobierno “tomó la decisión que otros evitaron: sanear el Fepc, ordenar las finanzas públicas y frenar el subsidio a los privilegiados”. Aseguró además que el fondo avanza hacia el equilibrio financiero y que el contexto internacional también juega a favor de la reducción, con un peso colombiano más fuerte frente al dólar y precios del petróleo relativamente más bajos.
El Ejecutivo insiste en que los ajustes técnicos ya están en marcha y que la reducción del precio de la gasolina será una realidad progresiva. “Con estas decisiones se habilita la rebaja de la gasolina, cuidando el bolsillo de la gente sin poner en riesgo la estabilidad fiscal”, concluyó el ministro. Mientras tanto, los consumidores esperan que el anuncio se traduzca pronto en menores precios en las estaciones de servicio y en un alivio tangible para la economía familiar.

0 Comentarios