Uno de los avisos hace referencia directa a la Región de Información de Vuelo de Bogotá (SKED), que cubre parte del espacio aéreo colombiano sobre el Pacífico. En el documento oficial identificado como KICZ A0013/26 NOTAM, la FAA señala: “Se recomienda a los operadores estadounidenses que tengan precaución al operar en las áreas sobre el agua sobre el océano Pacífico en la Región de Información de Vuelo de Bogotá (SKED) debido a actividades militares e interferencias del GNSS”. El texto advierte además que existen “riesgos potenciales para las aeronaves a todas las altitudes, incluyendo durante el sobrevuelo y las fases de llegada y salida del vuelo”.
El alcance del aviso es amplio. Aplica a todas las aerolíneas y operadores comerciales estadounidenses, a las personas que ejerzan los privilegios de un certificado de aviador emitido por la FAA y a operadores de aeronaves civiles matriculadas en Estados Unidos, con algunas excepciones cuando estas operan en nombre de aerolíneas extranjeras. Asimismo, la autoridad aeronáutica solicita que cualquier incidente o situación de seguridad observada sea reportada de inmediato al Centro de Operaciones de la FAA en Washington.
Según la información divulgada por la FAA, las advertencias abarcan zonas marítimas del océano Pacífico incluidas en varias regiones de información de vuelo correspondientes a México (región del golfo de California – MMFR), países de Centroamérica (región MHTG), Panamá (MPZL), Colombia (Bogotá – SKED) y Ecuador (Guayaquil – SEFG). Un portavoz de la FAA explicó a la agencia AFP que los avisos cubren “áreas específicas de México, Centroamérica, Panamá, Bogotá, Guayaquil y las Regiones Oceánicas de Vuelo de Mazatlán, así como el espacio aéreo del Pacífico oriental”, y precisó que la vigencia será de 60 días a partir del 16 de enero de 2026.
Tras la publicación de los NOTAM, el Gobierno colombiano buscó enviar un mensaje de tranquilidad. La Aeronáutica Civil (Aerocivil) aseguró que, hasta el momento, no se han registrado incidentes ni afectaciones en la operación aérea. “No se han evidenciado afectaciones visibles a la navegación aérea, ni se registran condiciones que impidan o limiten el normal desarrollo de las operaciones aéreas en el espacio aéreo bajo responsabilidad colombiana o en las rutas utilizadas por las aerolíneas nacionales”, indicó la entidad en un comunicado.
Aerocivil también informó que las aerolíneas colombianas ya fueron notificadas sobre el contenido de la advertencia y que las compañías que operan en las zonas señaladas “son plenamente conocedoras de la situación”. De acuerdo con su análisis preliminar, la autoridad aeronáutica considera que “no es previsible en este momento una afectación que conlleve a la suspensión o restricción de las operaciones aéreas”, aunque aclaró que el escenario seguirá siendo evaluado de manera permanente, en coordinación con las aerolíneas y conforme a los procedimientos establecidos.
En México, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) adoptó una postura similar. La dependencia afirmó que la alerta emitida por la FAA es “únicamente preventiva” y que no implica restricciones ni afectaciones operativas para aerolíneas u operadores mexicanos. Según la SICT, el aviso fue emitido “exclusivamente para operadores civiles de Estados Unidos” y no supone cambios en las condiciones de operación del espacio aéreo nacional ni riesgos para la aviación civil mexicana.
La FAA explicó que la emisión de estos avisos responde a la existencia de “situaciones potencialmente peligrosas” asociadas tanto a actividades militares como a posibles interferencias en el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS), un elemento clave para la navegación aérea moderna. Este tipo de interferencias puede afectar la precisión de los sistemas de posicionamiento y navegación utilizados por las aeronaves, especialmente en zonas oceánicas.
En este contexto, también se destaca la presencia de un contingente naval estadounidense desplegado en el Pacífico oriental como parte de la operación denominada Lanza del Sur. Dicha operación ha incluido acciones contra embarcaciones vinculadas al presunto narcotráfico y apoyó recientemente la operación “Resolución Absoluta”, ejecutada a inicios de enero. Aunque las autoridades insisten en que las advertencias son preventivas, el seguimiento a la situación será clave durante los próximos dos meses para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas en la región.
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