El salario mínimo de Colombia podría aumentar 8,5 % en 2027, de acuerdo con una proyección de Davivienda que ubicaría la remuneración básica en aproximadamente $1.899.732 mensuales, frente a los $1.750.905 vigentes en 2026.
El cálculo representa un incremento de $148.827 y constituye una de las primeras estimaciones sobre el ajuste que deberá definirse en la mesa de concertación entre Gobierno, trabajadores y empresarios.
La cifra, sin embargo, no corresponde todavía a una decisión oficial. El porcentaje definitivo dependerá, entre otros factores, del comportamiento de la inflación, la productividad laboral y las negociaciones que se desarrollen a finales de año.
Inflación y productividad, las variables principales
La proyección de Davivienda parte de una inflación estimada de 6,91 % para el cierre de 2026, una productividad media del trabajo de -0,32 % y un componente adicional de 1,91 puntos porcentuales.
Germán Cristancho, jefe de Investigaciones Económicas y Mercados Financieros de Davivienda, explicó que este último componente corresponde a lo que la entidad denomina “sorpresa política”, calculada a partir de la diferencia entre el aumento efectivo del salario mínimo y la suma de la inflación observada y la productividad.
La combinación de estos tres elementos lleva a la entidad financiera a proyectar un aumento del 8,5 % para 2027.
El escenario supone un incremento considerablemente inferior al aplicado para 2026, cuando el salario mínimo aumentó 23 %, hasta los $1.750.905. El auxilio de transporte quedó entonces establecido en $249.095.
El comportamiento de la inflación será determinante
El dato de inflación tendrá un peso fundamental en la discusión salarial. El DANE reportó que la inflación anual llegó al 6,24 % en agosto de 2026, mientras que la variación acumulada durante los primeros ocho meses del año alcanzó 5,35 %.
Davivienda espera que la inflación cierre 2026 en 6,91 % y proyecta que durante 2027 disminuya hasta 5,06 %.
La entidad advierte, no obstante, que un aumento del salario mínimo superior al previsto podría generar nuevas presiones sobre los precios, especialmente en un escenario en el que la inflación todavía permanecería por encima de la meta del Banco de la República.
En ese sentido, Cristancho sostuvo que un ajuste del 8,5 % ya incorporaría un componente adicional importante frente a la inflación y la productividad.
El empleo también entra en la discusión
El incremento del salario mínimo tiene efectos sobre los costos laborales de las empresas, las prestaciones sociales y las obligaciones asociadas a la contratación.
Davivienda advierte que un aumento mayor podría acumularse al impacto del ajuste excepcional de 2026 y a los costos derivados de la reforma laboral, con posibles efectos sobre el empleo y la informalidad.
Las cifras del DANE muestran que la tasa nacional de desempleo se ubicó en 9,4 % en agosto de 2026, frente al 8,6 % registrado en el mismo mes de 2025. La tasa de ocupación pasó, entretanto, de 58,4 % a 57,4 %.
El salario mínimo también tiene incidencia sobre las cuentas públicas, particularmente en rubros como las pensiones y otros gastos vinculados al nivel de remuneración.
Otras proyecciones apuntan a un aumento mayor
La estimación de Davivienda no es la única que circula sobre el salario mínimo de 2027.
Daniel Velandia, director ejecutivo de Research y economista jefe de Credicorp Capital, proyectó un incremento de entre 9 % y 10 %, dependiendo principalmente del comportamiento final de la inflación y de la productividad.
En un escenario de aumento del 10 %, el salario básico subiría $175.091 y llegaría a $1.925.996, sin incluir el auxilio de transporte.
Si este último también aumentara 10 %, pasaría de $249.095 a aproximadamente $274.005, con lo que el ingreso total para quienes reciben ambos conceptos se acercaría a $2.200.001.
Velandia también llamó la atención sobre el riesgo que representa el fenómeno de El Niño para las proyecciones de inflación, particularmente por sus posibles efectos sobre los precios de los alimentos y la energía.
La decisión se tomará en diciembre
La legislación colombiana establece que en la discusión del salario mínimo deben considerarse variables como la inflación, la productividad, la contribución de los salarios al ingreso nacional y el crecimiento del Producto Interno Bruto.
La Comisión Permanente de Concertación deberá intentar alcanzar un acuerdo entre Gobierno, trabajadores y empresarios. El plazo para lograrlo vence el 15 de diciembre.
Si no hay consenso, el Gobierno deberá fijar el salario mínimo mediante decreto a más tardar el 30 de diciembre.
Por ahora, las cifras de Davivienda y Credicorp Capital constituyen escenarios de referencia, pero la cifra definitiva dependerá de la evolución de la economía colombiana durante los últimos meses de 2026 y de la negociación que se adelante en diciembre.

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