El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto en el suroccidente del país dejó afectaciones en miles de edificaciones de diferentes regiones y puso nuevamente bajo la lupa las condiciones de seguridad de las construcciones frente a eventos sísmicos de gran intensidad.
Tras una reunión con ingenieros para evaluar los efectos del movimiento telúrico, el presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, destacó el comportamiento que, hasta ahora, han mostrado las edificaciones construidas bajo las disposiciones de la Norma Colombiana de Sismorresistencia NSR-10.
Según Herrera, las primeras evaluaciones permiten señalar que las construcciones diseñadas y ejecutadas de acuerdo con esta normativa tuvieron un comportamiento favorable durante el sismo.
“Las edificaciones que se construyeron a la luz de esas disposiciones de diseño tuvieron un comportamiento muy bueno durante el sismo”, afirmó el dirigente gremial.
Herrera agregó que, con base en la información revisada hasta el momento, las edificaciones de empresas afiliadas a Camacol que cumplen con los estándares de la NSR-10 no registraron colapsos.
¿Qué establece la NSR-10?
El presidente de Camacol explicó que la Ley 400 y su reglamento técnico NSR-10 establecen criterios destinados a reducir la pérdida de vidas y los daños materiales ocasionados por terremotos.
La norma contempla diferentes niveles de comportamiento de las estructuras, dependiendo de la intensidad del movimiento sísmico.
En un sismo leve, las edificaciones deben resistir sin sufrir daños; ante un movimiento moderado pueden presentarse daños no estructurales, mientras que frente a un terremoto de gran intensidad las estructuras pueden sufrir daños estructurales y no estructurales, pero deben conservar su estabilidad y evitar el colapso.
“En un sismo tan fuerte, de capacidad destructiva como el que tuvimos aquí, una edificación debe resistir y puede sufrir daños estructurales y no estructurales, pero no colapsar”, explicó Herrera.
Investigan las edificaciones que colapsaron
Uno de los principales interrogantes tras el terremoto está relacionado con las características y condiciones de las estructuras que resultaron destruidas.
Herrera manifestó que la evidencia disponible hasta ahora apunta preliminarmente a que las edificaciones que colapsaron no habrían sido construidas bajo el régimen de la NSR-10.
No obstante, el dirigente recalcó que se trata de una apreciación inicial y que será necesario realizar estudios técnicos para determinar con precisión las causas de los colapsos y establecer si hubo incumplimientos de las normas de construcción.
“Parece ser, y la evidencia que tenemos hasta el momento, que las edificaciones que colapsaron eran edificaciones que no estaban construidas dentro del régimen NSR-10”, señaló.
Camacol participa actualmente en la revisión de los daños y en el análisis de los factores que pudieron incidir en el comportamiento de las diferentes estructuras afectadas.
Estos análisis se desarrollan además en momentos en que Colombia avanza en el proceso de actualización de la normativa de sismorresistencia, una revisión que, de acuerdo con Herrera, comenzó hace varios años y continúa en proceso.
Los resultados de las evaluaciones serán determinantes para establecer qué ocurrió con las edificaciones afectadas y qué medidas deberán adoptarse para fortalecer la seguridad de las construcciones frente a futuros eventos sísmicos.

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