Posesión de Abelardo de la Espriella reúne en Cali a líderes internacionales y profundiza la división política en Colombia


*La llegada del nuevo Gobierno estuvo acompañada por encuentros diplomáticos, reuniones con delegaciones extranjeras y pronunciamientos de respaldo, mientras sectores de la oposición decidieron no asistir a la ceremonia y anunciaron una oposición basada en la desobediencia civil pacífica.

La posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia para el periodo 2026-2030 concentra en Cali a delegaciones internacionales, representantes de distintos sectores políticos y autoridades nacionales, en una jornada marcada tanto por los acercamientos diplomáticos como por la tensión con sectores de la oposición.

Entre los invitados internacionales que llegaron a la capital del Valle del Cauca se encuentran el rey Felipe VI de España, el presidente de Argentina, Javier Milei; el mandatario de Chile, José Antonio Kast; el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

En el marco de la agenda previa a la ceremonia, De la Espriella sostuvo un encuentro con Milei, mientras las delegaciones extranjeras avanzaron en reuniones con integrantes del equipo de Gobierno designado.

El vicepresidente José Manuel Restrepo destacó el resultado de los encuentros diplomáticos y señaló que, durante las reuniones sostenidas con las delegaciones internacionales, se alcanzaron acuerdos que continuarán siendo desarrollados por la nueva administración.

Según Restrepo, fueron más de 20 reuniones en las que se abordaron asuntos relacionados con cooperación comercial y seguridad, considerados prioritarios para el Gobierno entrante.

Estados Unidos expresa respaldo al nuevo Gobierno

Una de las reuniones de mayor relevancia fue la sostenida entre la delegación estadounidense, encabezada por Todd Blanche, y el gabinete designado de De la Espriella.

Restrepo destacó el respaldo expresado por el presidente estadounidense Donald Trump y su disposición a trabajar conjuntamente con Colombia.

“Escuchar el respaldo del presidente Donald Trump, su compromiso de trabajar hombro a hombro con Colombia y su convicción de que compartimos los mismos valores nos llena de esperanza, pero, sobre todo, de un profundo sentido de responsabilidad”, manifestó el vicepresidente.

El encuentro se produjo en medio de la expectativa sobre las prioridades que tendrá la nueva administración colombiana en materia de seguridad y cooperación internacional.

La oposición no asistió a la ceremonia

Mientras el Gobierno entrante desarrollaba su agenda con representantes nacionales e internacionales, el senador Iván Cepeda confirmó que la bancada del Pacto Histórico no participaría en la ceremonia de posesión.

Cepeda sostuvo que su sector considera ilegítima la elección de De la Espriella y afirmó que su oposición al nuevo Gobierno se desarrollará mediante mecanismos de “desobediencia civil pacífica”.

“No cederemos ante el autoritarismo ni ante un terrorismo de Estado”, manifestó el senador, quien aseguró que su sector continuará defendiendo sus posiciones políticas desde la oposición.

Cepeda también cuestionó aspectos relacionados con la doble nacionalidad de De la Espriella y lanzó críticas contra sectores políticos de Barranquilla.

El dirigente señaló que las concentraciones realizadas en Barranquilla, Cali y Bogotá forman parte de lo que calificó como una respuesta democrática frente a las políticas del nuevo Gobierno.

Debate por el acto opositor en el Congreso

La decisión de la oposición de realizar un acto político paralelo también generó controversia dentro del Congreso.

El representante Gabriel Becerra cuestionó que los presidentes de Senado y Cámara no hubieran permitido realizar el acto del Pacto Histórico en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional.

“Representamos la mitad política del país”, afirmó Becerra, quien defendió la actividad como una expresión de un proyecto político que, según dijo, lleva décadas de construcción.

La situación refleja la profunda división política que acompaña el comienzo del nuevo periodo presidencial, con una bancada oficialista que asume su papel de oposición y un nuevo Gobierno que busca consolidar relaciones con sectores políticos nacionales y con aliados internacionales.

El Congreso plantea trabajar con independencia

Desde la dirección de la Cámara de Representantes, su presidente, Nicolás Barguil, defendió la necesidad de mantener una relación institucional con el Ejecutivo.

Barguil señaló que el traslado de la posesión a Cali representa el comienzo de la denominada “patria milagro” desde las regiones, una de las principales banderas simbólicas del nuevo Gobierno.

Frente a la decisión del Pacto Histórico de no participar en la ceremonia, el presidente de la Cámara insistió en la necesidad de mantener una relación institucional entre las ramas del poder público.

“Hay que trabajar articuladamente, pero respetando la independencia del Congreso”, sostuvo.

Cali, escenario del nuevo Gobierno

La ceremonia de posesión tiene como escenario la Arena de la Universidad Santiago de Cali, donde el Congreso fue convocado para cumplir el acto constitucional de investidura.

La jornada también incluye el reconocimiento de tropas en el Batallón Pichincha, actividad con la que De la Espriella busca rendir homenaje a la Fuerza Pública y marcar el comienzo de su política de seguridad frente a los grupos armados, las organizaciones criminales y sus economías ilícitas.

Para el día siguiente está previsto un primer consejo de seguridad, en el que el nuevo Gobierno comenzará a definir acciones para las denominadas “zonas rojas” del país.

La presencia de invitados internacionales, los encuentros diplomáticos y la agenda de seguridad contrastan así con las movilizaciones convocadas por sectores de oposición. Cali se convierte, de esta manera, no solo en el escenario de la transmisión del poder presidencial, sino también en el punto de encuentro de las distintas visiones políticas que marcarán el comienzo del nuevo Gobierno.


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