*La marca, que eligió a Barranquilla como su primera ciudad de expansión fuera de Bogotá, encontró en la costa caribe un consumidor con una fuerte conexión con el diseño, la comodidad y los espacios exteriores.
Un año después de llegar a Barranquilla, Ashley Colombia hace un balance
positivo de su operación en la ciudad: más de 10.000 personas han visitado su
tienda y las ventas se han duplicado desde la apertura, consolidando a la
capital del Atlántico como un mercado estratégico para la expansión de la marca
en la Costa Caribe.
La llegada a Barranquilla representó un paso importante para Ashley al
convertirse en su primera tienda fuera de Bogotá. Durante este primer año, la
compañía ha identificado particularidades del consumidor de esa zona del país
que le han permitido fortalecer su propuesta y seleccionar productos de acuerdo
con los diferentes estilos de vida y espacios de la región.
“Fue un año que nos sorprendió a todos. La cultura de Barranquilla y de
la Costa está muy orientada a la comodidad, y es increíble cómo conectó el
diseño americano. Es un diseño más relajado, que no compite con la persona sino
que la resalta a ella y a su estilo de vida”, afirma Pablo Sardi, CEO de Ashley
Colombia.
Uno de los mayores hallazgos ha sido el comportamiento de la categoría
de exteriores, que en Barranquilla tiene un peso 2,3 veces mayor que en Bogotá.
Las salas continúan siendo la categoría número uno, mientras que la demanda por
muebles para terrazas y espacios al aire libre llevó a la marca a incorporar
recientemente cinco nuevas líneas de exteriores.
La diversidad del consumidor también se refleja en las compras. Durante
este primer año, 457 clientes adquirieron 807 referencias distintas, y uno de
cada cinco volvió a comprar. La tienda, además, mantiene una calificación de
5,0 sobre 5,0 en Google.
Para Ashley, estos resultados van más allá de las cifras. La marca
destaca la llegada de clientes de diferentes puntos de la región y el
reconocimiento que ya existe entre consumidores que conocían Ashley por sus
familiares en Estados Unidos.
“Barranquilla es además el epicentro de la costa. Hemos tenido clientes
de toda la región, no solamente de la ciudad”, agrega Sardi.
La compañía ahora busca profundizar su presencia en Barranquilla y
ampliar su alcance hacia otros consumidores de la costa caribe, aprovechando la
ubicación estratégica de la ciudad. Además, Ashley proyecta acelerar el
crecimiento de su negocio de colchones y contempla próximamente llevar este
formato a tiendas de calle en Barranquilla.
Después de este primer año, la compañía considera que la experiencia
confirma el potencial de la región y la importancia de desarrollar una
propuesta que responda a las particularidades de cada mercado, manteniendo la
esencia global de Ashley.

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