Durante declaraciones en la Casa Blanca, el mandatario fue enfático al rechazar una escalada de ese tipo. “¿Por qué necesitaría hacer eso? ¿Por qué usaría un arma nuclear?”, afirmó, subrayando además que “nunca debería permitirse que nadie utilice un arma nuclear”.
Estrategia basada en presión militar convencional
Trump sostuvo que la campaña militar desarrollada hasta ahora ha sido efectiva sin necesidad de recurrir a capacidades nucleares. Según explicó, las fuerzas estadounidenses han debilitado significativamente al régimen iraní mediante operaciones convencionales.
“Los hemos diezmado completamente y con medios muy convencionales”, aseguró, al tiempo que defendió la estrategia de presión y disuasión implementada desde el inicio del conflicto.
El objetivo central, reiteró, es impedir que Irán desarrolle armas nucleares y represente una amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
Guerra, bloqueo y tensión regional
El conflicto, iniciado a finales de febrero tras acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel, ha derivado en una crisis regional de alto impacto. Entre las medidas adoptadas se incluye un bloqueo naval a los puertos iraníes.
En respuesta, Teherán mantiene restricciones en el tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz, lo que ha elevado la tensión en los mercados energéticos globales.
Aunque en semanas previas Trump endureció su discurso —advirtiendo incluso sobre la posible destrucción de la civilización iraní—, la Casa Blanca aclaró que esas declaraciones no contemplaban el uso de armas nucleares.
Sin prisa por negociar el fin del conflicto
El presidente estadounidense también indicó que no existe presión inmediata para alcanzar un acuerdo de paz, mientras Irán no presente una propuesta que considere aceptable.
Además, defendió el costo económico de la guerra al señalar que “es un precio justo a pagar” si con ello se evita que Irán acceda a armamento nuclear.
Pese a esto, Trump decidió extender unilateralmente la tregua vigente, dejando abierta la puerta a una salida diplomática, aunque sin descartar una reanudación de ataques.
Avances diplomáticos en otro frente
En paralelo, el mandatario confirmó la prolongación del alto el fuego entre Israel y Líbano por tres semanas más.
El acuerdo, inicialmente pactado por diez días, busca abrir espacio a negociaciones tras un conflicto que dejó miles de víctimas y un alto número de desplazados en territorio libanés.
Según lo acordado, las fuerzas de seguridad libanesas serán las únicas encargadas de garantizar el orden interno, mientras se refuerzan las medidas para evitar ataques de grupos armados como Hezbollah.
Un escenario aún incierto
Las declaraciones de Trump reflejan un intento por contener temores sobre una escalada nuclear, mientras se mantiene una estrategia de presión militar y negociación condicionada.
El conflicto sigue abierto y su evolución dependerá tanto de las decisiones en Washington como de la respuesta de Irán, en un contexto de alta volatilidad regional e impacto global.
.jpg)
0 Comentarios