Deuda del sistema de salud con hospitales alcanza los $25,7 billones y agrava la crisis financiera del sector


La crisis financiera del sistema de salud en Colombia sigue profundizándose. Según el más reciente estudio de cartera hospitalaria de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), la deuda acumulada con hospitales y clínicas llegó a niveles históricos: $25,7 billones de pesos a diciembre de 2025, una cifra que refleja el deterioro progresivo del flujo de recursos en el sector.

El informe, publicado en abril de 2026 y elaborado con base en la información de 232 instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS), evidencia un incremento del 7 % frente al corte de junio del mismo año, lo que equivale a cerca de $1,7 billones adicionales en obligaciones pendientes de pago.

Un problema estructural que se agrava

Más allá del crecimiento en términos absolutos, el estudio alerta sobre un deterioro en la calidad de la cartera. La proporción de deuda en mora pasó del 56 % al 58 % en el segundo semestre de 2025, lo que representa más de $1,4 billones adicionales en cuentas vencidas.

La ACHC, que agrupa a más de 345 hospitales y clínicas públicas y privadas, advierte que este comportamiento confirma una tendencia sostenida que pone en riesgo la sostenibilidad del sistema. Con 28 años de medición ininterrumpida, el informe se consolida como uno de los principales indicadores del estado financiero del sector hospitalario colombiano.

Una parte significativa de la deuda corresponde a entidades que ya no operan. En el régimen contributivo, las EPS liquidadas acumulan cerca de $1 billón, mientras que en el subsidiado la cifra ronda los $880 mil millones. A esto se suman casos críticos como Medimás y Coomeva, en proceso de liquidación, cuyas obligaciones —superiores a $760 mil millones— presentan un 100 % de mora, lo que las convierte en recursos de muy difícil recuperación.

EPS: principales responsables de la deuda

El informe desglosa la deuda por tipo de asegurador y confirma que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) concentran la mayor carga financiera.

Las EPS del régimen contributivo encabezan la lista con el 50 % del total, es decir, unos $12,9 billones. De ese monto, más de $11,8 billones corresponden a entidades en operación y cerca de $1 billón a EPS liquidadas o retiradas.

Entre las principales deudoras se encuentran Nueva EPS, Sanitas, Famisanar y Coosalud, que en conjunto adeudan cerca de $9,3 billones y acumulan más de $5,6 billones en mora.

En segundo lugar están las EPS del régimen subsidiado, con el 27,6 % de la deuda total, equivalente a $7,1 billones. En este grupo, las principales deudoras son Nueva EPS, Savia Salud, Emssanar y Coosalud, con compromisos superiores a los $4 billones.

En total, los regímenes contributivo y subsidiado concentran más del 77 % de la cartera hospitalaria, lo que evidencia el peso determinante de las EPS en la crisis financiera del sector.

EPS intervenidas: el foco más crítico

Uno de los puntos más preocupantes del informe es la situación de las EPS bajo medidas especiales de la Superintendencia Nacional de Salud. Este grupo de 10 entidades concentra una deuda de $12,6 billones, equivalente al 70 % de lo que deben las EPS activas.

Además, su cartera en mora supera los $8,2 billones, con una concentración del 65,6 %, lo que representa casi el 80 % de toda la mora registrada en el sistema.

Entre junio y diciembre de 2025, estas EPS incrementaron su deuda en un 12,7 %, es decir, más de $1,4 billones adicionales. La Nueva EPS lidera este grupo con obligaciones por $7,3 billones y una mora de $4,9 billones, seguida por Coosalud y Emssanar.

Casos como el de Asmet Salud, con una mora del 72,4 %, reflejan la gravedad del problema, que se agrava por la falta de liquidez y el deterioro operativo de estas entidades.

El Estado y otros actores también adeudan

Aunque en menor proporción, el Estado también figura como deudor. Este segmento representa el 7,3 % de la deuda total, con cerca de $1,9 billones, distribuidos entre la ADRES, entes territoriales y el extinto Fosyga.

Otros actores como aseguradoras del SOAT, planes complementarios y administradoras de riesgos laborales completan el panorama, aunque con participaciones menores.

Un sistema al límite

Para la ACHC, la situación actual no es coyuntural, sino estructural. El crecimiento de la cartera y su alta concentración en mora están afectando directamente la operación de hospitales y clínicas, que enfrentan dificultades para pagar salarios, proveedores y mantener su infraestructura tecnológica.

El director del gremio, Juan Carlos Giraldo, reiteró la necesidad de adoptar medidas urgentes. Entre las propuestas se destacan la capitalización de las EPS, el aumento del giro directo, la creación de un fondo de garantías y la aplicación estricta de normas que eviten la concentración de pagos.

Además, el gremio ha planteado la implementación de un Plan Extraordinario de Liquidez que permita estabilizar el sistema y garantizar la continuidad en la prestación de servicios.

Un dato adicional evidencia la magnitud del problema: cerca del 50 % de los activos de las IPS corresponde a cuentas por cobrar, es decir, recursos que aún no han sido recuperados.

Un llamado urgente

El panorama descrito por el estudio deja claro que la crisis financiera del sistema de salud colombiano exige decisiones inmediatas. Sin una intervención estructural, advierte la ACHC, la sostenibilidad de hospitales y clínicas —y con ello la atención de millones de pacientes— podría verse seriamente comprometida.

La deuda, lejos de disminuir, continúa creciendo, consolidándose como uno de los mayores desafíos del sistema de salud en Colombia.


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