Trump afirma que “Cuba caerá muy pronto” y sugiere que la isla está en la agenda de su Gobierno


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que el gobierno de Cuba podría enfrentar cambios en un futuro cercano y afirmó que la isla “caerá muy pronto”, en medio de nuevas tensiones políticas entre Washington y La Habana.

Las declaraciones fueron entregadas en una entrevista telefónica con la cadena CNN, en la que el mandatario habló sobre la política exterior de su administración y el papel de Estados Unidos en varios escenarios internacionales.

“Cuba caerá muy pronto. Están deseando llegar a un acuerdo”, afirmó Trump, quien también mencionó que el tema será abordado por su secretario de Estado, Marco Rubio. Según el mandatario, Washington mantiene especial atención sobre la situación de la isla después de más de cinco décadas de tensiones políticas entre ambos países.

Trump sostuvo que su gobierno observa con atención la crisis económica y política que atraviesa Cuba y señaló que su administración considera que el país caribeño está preparado para cambios significativos.

“He estado observando esto durante 50 años. Cuba está lista”, agregó el presidente estadounidense al referirse a la evolución del sistema político en la isla.

Cuba en la agenda de Washington

Un día antes de la entrevista, Trump ya había insinuado que la situación en Cuba podría convertirse en uno de los próximos temas prioritarios de su política exterior, especialmente una vez se resuelvan otros conflictos internacionales que enfrenta Estados Unidos.

Durante una intervención en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que es “solo cuestión de tiempo” para que muchos cubanoestadounidenses puedan regresar a su país de origen, comentario que fue interpretado como una señal de que Washington podría impulsar cambios políticos en la isla.

En esa misma declaración, Trump elogió el trabajo del secretario de Estado, Marco Rubio, a quien describió como una figura clave para abordar la relación con Cuba.

“Está haciendo un gran trabajo, y el próximo paso será ocuparnos de esa Cuba especial”, señaló el mandatario, sin ofrecer mayores detalles sobre las posibles acciones de su gobierno.

Posible “toma de control amistosa”

A finales de febrero, Trump ya había generado controversia al mencionar la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, al afirmar que el gobierno estadounidense ha mantenido conversaciones sobre el futuro del país.

Según el presidente, Estados Unidos podría desempeñar un papel en una eventual transición política en la isla.

“Podríamos terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba después de muchos años”, afirmó entonces Trump ante periodistas en la Casa Blanca, al referirse a la crisis que enfrenta el país caribeño.

Tensiones recientes

Las declaraciones de Trump se producen en medio de un ambiente de tensión entre ambos países, luego de un incidente ocurrido recientemente en aguas cercanas a Cuba.

Autoridades cubanas informaron que fuerzas militares dispararon contra una embarcación que, según el gobierno de La Habana, intentaba infiltrarse en el territorio. En el hecho murieron cuatro personas, entre ellas un ciudadano estadounidense.

Tras el episodio, la Fiscalía cubana acusó a seis personas de presuntos delitos de terrorismo y ordenó su detención preventiva, mientras que políticos estadounidenses han solicitado investigaciones independientes sobre lo ocurrido.

Por su parte, Marco Rubio aseguró que el incidente no fue una operación del gobierno de Estados Unidos y que ningún funcionario estadounidense estuvo involucrado en el suceso.

Crisis económica en la isla

Las declaraciones del mandatario estadounidense también se producen en un momento de dificultades económicas para Cuba, agravadas por la reducción del apoyo de Venezuela, su principal aliado energético durante las últimas décadas.

La disminución del suministro de petróleo ha provocado problemas en el transporte, apagones eléctricos frecuentes y dificultades en la distribución de alimentos y servicios básicos.

Además, el país continúa enfrentando los efectos del embargo económico que Estados Unidos mantiene desde la década de 1960, una política que el gobierno cubano considera uno de los principales factores que afectan su economía.

Analistas señalan que, aunque la crisis actual no alcanza los niveles del llamado “Período Especial” que vivió Cuba tras la caída de la Unión Soviética en la década de 1990, las dificultades económicas y energéticas siguen impactando de manera significativa la vida diaria de los ciudadanos.

En este contexto, las recientes declaraciones de Trump vuelven a situar a Cuba en el centro del debate sobre la política exterior estadounidense y el futuro político de la isla.


Publicar un comentario

0 Comentarios