La cita comenzó a las 11:05 a. m. (hora de Washington y de Colombia) en la Oficina Oval, en un formato reservado y sin acceso a la prensa, según lo determinó la administración estadounidense. Solo un grupo reducido de funcionarios acompaña a ambos mandatarios, mientras el resto de las delegaciones permanece a la espera en salas contiguas ante un eventual llamado.
Por Colombia, el presidente Petro llegó acompañado de la canciller Rosa Villavicencio, el embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña, y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, quien participó desde el inicio del encuentro, un hecho que no estaba previsto inicialmente y que subraya la centralidad del tema de seguridad y lucha contra el narcotráfico en la agenda bilateral.
Del lado estadounidense, acompañan a Trump el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el senador republicano por Ohio Bernie Moreno, de origen colombo-estadounidense. Ambos mandatarios cuentan además con sus respectivos intérpretes.
La reunión se produce luego de que, el pasado 7 de enero, ambos gobiernos acordaran recomponer el diálogo tras un prolongado periodo de desencuentros, enmarcado por sanciones, acusaciones mutuas y la exclusión de Colombia de la lista de países cooperantes en la lucha contra las drogas. El punto de inflexión fue la captura del depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro, una operación que, según Trump, influyó directamente en el cambio de postura del mandatario colombiano.
Horas antes del encuentro, Trump se refirió públicamente a Petro y aseguró que esperaba una buena reunión. “Ha sido muy amable en el último mes. Antes era crítico, pero después de la incursión en Venezuela cambió mucho su actitud”, afirmó el presidente estadounidense, en un tono que mezcló ironía y reconocimiento.
Lucha contra las drogas, eje central del encuentro
Tal como lo había anticipado el propio Gustavo Petro, el tema central de la reunión es la lucha contra el narcotráfico. A su llegada a la Casa Blanca, el mandatario colombiano fue visto portando una carpeta con cifras y reportes sobre erradicación de cultivos ilícitos, interdicción y resultados operativos durante su gobierno.
La presencia del ministro de Defensa desde el arranque del encuentro responde a la presentación de informes detallados sobre la estrategia antidrogas, así como sobre avances en extradición de cabecillas del crimen organizado requeridos por la justicia estadounidense. El caso más reciente es el de Andrés Felipe Marín Silva, alias ‘Pipe Tuluá’, extraditado hace pocas semanas.
Desde el Ministerio de Defensa se ha venido entregando información constante a la administración Trump sobre erradicación, incautaciones y cooperación judicial, en un intento por recomponer la confianza bilateral en materia de seguridad.
Mensaje previo de Petro
Antes de ingresar a la Casa Blanca, el presidente colombiano destacó el significado político del encuentro. “Estoy dispuesto a seguir fortaleciendo la relación entre dos naciones que comparten un mismo objetivo: la lucha contra el narcotráfico, desde un enfoque que priorice la vida y la paz en nuestros territorios”, expresó.
En la antesala de la reunión, Petro estuvo acompañado por su hija Andrea y su nuera María González. “Me acompaña mi familia con su amor antes de ingresar a mi reunión con el presidente Trump”, escribió el mandatario, quien además aprovechó su visita a Washington para conocer a su nieta, Mailé Petro.
Expectativa regional
El encuentro entre Petro y Trump es seguido con atención tanto en Colombia como en la región, en un contexto en el que las relaciones diplomáticas entre ambos países atraviesan una de sus etapas más complejas en décadas. Aunque no se esperan anuncios inmediatos, la reunión es vista como un primer paso para recomponer una relación estratégica que cumple 204 años y que resulta clave en materia de seguridad, comercio, migración y cooperación regional.
Los resultados concretos del diálogo podrían conocerse en las próximas horas, una vez concluyan las conversaciones privadas entre ambos mandatarios.

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