Tormenta invernal histórica paraliza a Estados Unidos: frío extremo, apagones y miles de vuelos cancelados


Una potente y peligrosa tormenta invernal mantiene en vilo a Estados Unidos y amenaza a casi dos tercios de su población. El sistema, que combina nieve intensa, hielo y temperaturas extremadamente bajas, se extiende a lo largo de más de 3.200 kilómetros, desde Texas hasta Nueva Inglaterra, y continúa avanzando hacia el este durante el fin de semana. Las autoridades advierten que se trata de un fenómeno de gran impacto, con riesgos significativos para la infraestructura, el transporte y la seguridad de millones de personas.

Uno de los escenarios más preocupantes es el sur del país, donde se prevé una tormenta de hielo de proporciones catastróficas. La acumulación de hielo en árboles y tendidos eléctricos podría provocar la caída masiva de postes y cables, dejando a cientos de miles de personas sin suministro eléctrico, en algunos casos durante varios días. Esta situación se vuelve aún más grave debido al frío extremo, que dificultará las tareas de reparación y pondrá en riesgo a quienes se queden sin calefacción.

El impacto de la tormenta ya se siente con fuerza en el transporte aéreo. El domingo se convirtió en el peor día para las cancelaciones de vuelos en Estados Unidos en el último año. Hasta las 9 p.m., hora de Miami, más de 4.200 vuelos habían sido cancelados, según datos del sitio de seguimiento FlightAware, y la cifra continuaba aumentando rápidamente. Solo en la última hora y media se sumaron más de 1.000 cancelaciones adicionales. El sábado ya se habían cancelado más de 2.900 vuelos, lo que anticipaba un fin de semana caótico para los viajeros.

De acuerdo con FlightAware, el récord anterior de cancelaciones en el último año se había registrado el 9 de noviembre, cuando más de 1.900 vuelos fueron suspendidos durante el punto más crítico del cierre del Gobierno federal. La magnitud actual de las interrupciones refleja la severidad de la tormenta y su amplio alcance geográfico. Además del transporte aéreo, las autoridades advierten que viajar por carretera será difícil o directamente imposible en amplias zonas del país debido a la nieve, el hielo y la escasa visibilidad.

Las condiciones meteorológicas extremas no se limitarán a las precipitaciones. Más de la mitad de los estadounidenses experimentarán temperaturas bajo cero y sensaciones térmicas gélidas durante la próxima semana. Este frío récord permitirá que la nieve y el hielo se mantengan durante varios días, aumentando los riesgos para la población, especialmente para quienes pierdan el suministro eléctrico. Las autoridades sanitarias y de emergencia alertan sobre el peligro de hipotermia y recomiendan extremar las precauciones.

En ciudades como Dallas, las autoridades locales han instado a la población a prepararse para permanecer resguardada durante varios días. Kevin Oden, director de gestión de emergencias y respuesta a crisis de la ciudad, recomendó a los residentes contar con suficiente comida, medicamentos y suministros básicos para cuatro o cinco días. “Las personas deben estar listas para resguardarse, posiblemente hasta el miércoles, y esperar mientras pasa el mal tiempo”, señaló en declaraciones a CNN.

Dallas se encuentra en “modo de respuesta” desde la tarde del viernes. Los equipos municipales trabajan en el tratamiento de carreteras, la preparación de refugios y la implementación de planes de contingencia desarrollados durante meses. “No creemos que sea seguro estar en las carreteras, especialmente durante las próximas 48 a 72 horas”, advirtió Oden. Incluso después de que cesen las precipitaciones, los riesgos continuarán, ya que el aumento de las temperaturas podría provocar la rotura de tuberías y conductos de agua dañados por el congelamiento.

Oden también pidió a los residentes que revisen la situación de sus vecinos, especialmente de las personas mayores o con necesidades especiales, mientras los equipos de emergencia trabajan para mantener la seguridad. “Lo más importante que vigilamos es toda nuestra infraestructura crítica”, explicó. “Queremos asegurarnos de que la energía funcione, que las personas puedan circular por las calles, que los hospitales operen y que el agua fluya. Si detectamos afectaciones, tenemos planes de contingencia para restablecer los servicios y atender a los residentes”.

A nivel federal, el presidente Donald Trump informó que su Gobierno sigue de cerca la situación. Este viernes señaló que fue informado sobre la ola de frío récord y la histórica tormenta invernal, y aseguró que la Administración está coordinando con autoridades estatales y locales. Además, indicó que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) está “totalmente preparada para responder”.

“¡Manténganse seguros y abrigados!”, escribió Trump en su red Truth Social. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que el presidente estuvo recibiendo informes durante todo el día y que permanecerá en Washington este fin de semana, tras su viaje a Davos, en lugar de desplazarse a Florida. En paralelo, FEMA ha detenido los despidos en curso de trabajadores de ayuda por desastre, una medida clave ante la magnitud de la emergencia que enfrenta el país.


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