Petro responde a críticas por llamada a Trump y defiende el diálogo como vía para la paz regional


El presidente colombiano Gustavo Petro rechazó con firmeza las críticas que surgieron tras confirmarse que fue él quien tomó la iniciativa de llamar al mandatario estadounidense Donald Trump para sostener una conversación telefónica, y negó que ese gesto represente un acto de sumisión o un “arrodillamiento” ante Estados Unidos.

La polémica se desató luego de que Petro anunciara públicamente que había conversado con Trump, en un mensaje que, según algunos de sus detractores, dio a entender que el contacto había sido impulsado desde la Casa Blanca. Sin embargo, posteriormente se confirmó que fue el propio jefe de Estado colombiano quien realizó la llamada, información que fue aclarada por el diario The New York Times.

Tras las críticas y señalamientos, especialmente en redes sociales, donde sectores opositores lo calificaron de “arrodillado”, Petro respondió desde su cuenta en X con un mensaje contundente. “Libertad o Libertad”, escribió el mandatario, antes de asegurar que se trata de otra “mentira” promovida por quienes, según él, buscan deslegitimar su política exterior. “El diálogo no arrodilla, la mentira, sí”, afirmó.

El presidente defendió el diálogo como una herramienta legítima y necesaria para avanzar en la paz, no solo de Colombia sino de toda la región. En ese sentido, sostuvo que hablar con Estados Unidos resulta indispensable para abordar asuntos estructurales como la democracia global, la soberanía de América Latina y, especialmente, la lucha contra el narcotráfico.

“Para la paz siempre hay que dialogar”, reiteró Petro al explicar que la conversación con Trump estuvo centrada en la situación de Colombia y en los desafíos regionales. En uno de sus mensajes, el mandatario recordó su pasado político al afirmar que “nadie que sea del M-19 se niega al diálogo; es en el diálogo donde se encuentra la paz”, subrayando que la comunicación directa con Washington es clave para enfrentar problemas comunes.

La llamada entre ambos presidentes se produjo en un contexto de tensión diplomática, marcado por discrepancias entre Bogotá y Washington en temas como la política antidrogas y la cooperación regional. De acuerdo con fuentes cercanas al Gobierno colombiano, la iniciativa de Petro buscó desactivar malentendidos y abrir canales de comunicación directa con la Casa Blanca.

Por su parte, Donald Trump confirmó que recibió la llamada y la calificó como un honor. A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario estadounidense señaló que la conversación abordó asuntos relacionados con el narcotráfico, así como otros desacuerdos existentes entre ambas administraciones, y destacó el tono respetuoso y cordial del intercambio.

Trump agregó que su secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, ya están coordinando los arreglos para concretar una reunión presencial en la Casa Blanca, en Washington. Petro calificó este eventual encuentro como “histórico” y anticipó que será una oportunidad para fortalecer los lazos bilaterales, discutir estrategias conjuntas contra el crimen organizado y buscar soluciones a los retos que enfrenta la región.

Además, en un hilo publicado en X, el presidente colombiano reveló que durante la conversación con Trump habló sobre lo que denominó la “Junta del Narcotráfico”, un grupo con alianzas internacionales que, según su versión, controla el tráfico de cocaína desde zonas como Bogotá, Boyacá y el Catatumbo hacia Venezuela, Ecuador y otros puertos estratégicos.

Petro detalló que estas organizaciones, que vivirían en el extranjero, habrían tenido acuerdos judiciales en Estados Unidos y puesto a su servicio estructuras criminales como el Clan del Golfo y grupos liderados por Iván Mordisco. Según el mandatario, estas redes utilizan submarinos y buques mercantes para transportar cocaína, entrenan jóvenes para operar en embarcaciones y escalar barcos de gran tamaño, y habrían incluso planeado atentar contra su vida, aunque afirmó que la persona que pretendía asesinarlo murió en Ecuador.

El jefe de Estado también explicó que parte de la cocaína que llegaba al estado venezolano de Apure salía en avión desde Bogotá, mientras que la que se mueve por el Catatumbo es adquirida por estas organizaciones y sus socios internacionales, entre ellos mafias mexicanas y albanesas.

Con estas declaraciones, Petro expuso lo que considera la magnitud del problema del narcotráfico transnacional y la necesidad de una cooperación internacional más efectiva para enfrentarlo, dejando en evidencia que estos temas fueron centrales en su conversación con el presidente estadounidense.


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