*Entre los fallecidos estarían alias Urías Perdomo y alias Giovanni Bonito, señalados como hombres clave de la estructura de alias Calarcá. La operación se desarrolló en zona rural de El Retorno.
Un operativo militar ejecutado en la madrugada de este jueves 27 de agosto de 2026, en zona rural de El Retorno, Guaviare, dejó once personas muertas, entre ellas alias Urías Perdomo y alias Giovanni Bonito, señalados como integrantes clave de las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Calarcá.
La acción fue denominada Operación Amón y se desarrolló como parte de la ofensiva de las Fuerzas Militares contra las estructuras armadas ilegales que operan en el suroriente del país.
El despliegue contó con la participación de 11 aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana: cinco aviones Kfir y seis Super Tucano, que atacaron dos estructuras de las disidencias ubicadas en el departamento del Guaviare.
De acuerdo con la información conocida inicialmente, el operativo dejó ocho personas muertas, dos capturadas y cuatro heridas. Posteriormente, el número de fallecidos aumentó a 11, según el balance entregado por las autoridades.
El presidente Abelardo de la Espriella confirmó los resultados de la operación y aseguró que su Gobierno está pasando a la ofensiva contra las organizaciones armadas ilegales.
“Colombia debe saber que estamos pasando a la ofensiva. Los grandes cabecillas y sus estructuras criminales no tendrán escondite ni santuario en ninguna parte del territorio nacional”, afirmó el mandatario.
Alias Urías Perdomo, entre los muertos
Entre los fallecidos se encuentra, según las autoridades, Juan Antonio Agudelo Salazar, alias Urías Perdomo, señalado como uno de los hombres de confianza de alias Calarcá y uno de los cabecillas más buscados en esa región del país.
El Ministerio de Defensa ofrecía una recompensa de hasta 400 millones de pesos por información que permitiera su captura.
Urías Perdomo había adquirido notoriedad como cabecilla de la estructura Rodrigo Cadete y, en 2024, fue designado como gestor de paz durante el Gobierno de Gustavo Petro.
Posteriormente, las autoridades lo señalaron de haber retomado actividades delictivas, entre ellas acciones relacionadas con reclutamiento forzado y secuestro.
El grupo bajo su mando también fue señalado de participar en una emboscada ocurrida en abril de 2025 en la vereda Guanapalo, en la que murieron seis militares.
Armas y material incautado
Durante la operación, las autoridades reportaron la incautación de 11 fusiles, cinco ametralladoras y abundante material de intendencia.
También fueron recuperados los cuerpos de las personas fallecidas, que fueron trasladados a Medicina Legal para adelantar los respectivos procesos de identificación.
La incursión militar fue precedida por labores de inteligencia que permitieron ubicar un campamento utilizado, según las autoridades, por integrantes del Bloque Jorge Suárez Briceño, estructura perteneciente a las disidencias comandadas por alias Calarcá.
Segundo bombardeo del actual Gobierno
La Operación Amón constituye el segundo ataque aéreo de gran escala ejecutado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella desde su llegada al poder.
El primero se realizó el pasado 11 de agosto en la región del Catatumbo, contra integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La administración nacional ha planteado una estrategia de seguridad que contempla la realización de 15 bombardeos durante los primeros 100 días de gobierno, como parte de una ofensiva contra las organizaciones armadas ilegales.
La operación en Guaviare también coincidió con la visita a Colombia del general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, en el marco de las relaciones de cooperación entre ambos países en materia de seguridad y lucha contra las economías ilícitas.
Continúan las operaciones en El Retorno
Las tropas permanecen desplegadas en el área donde se desarrolló la operación para consolidar el terreno y adelantar las labores judiciales correspondientes.
Durante el desarrollo del operativo, un helicóptero del Ejército Nacional habría sido impactado mientras realizaba el desembarco de tropas. Hasta el momento no se han reportado bajas adicionales entre los integrantes de las Fuerzas Militares.
Las autoridades continúan verificando la identidad de los fallecidos y analizando el material incautado, mientras se busca establecer la estructura y los movimientos recientes del grupo armado en la zona.
El Gobierno considera que la muerte de varios integrantes de alto nivel de las disidencias podría afectar la capacidad de mando de la estructura de alias Calarcá y modificar el mapa de poder de los grupos armados ilegales que operan en el suroriente colombiano.

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