Oposición cuestiona nueva sede presidencial en Barranquilla: critican costos, diseño y traslado del despacho de Gobierno


La construcción de la nueva sede alterna de la Presidencia de la República en el Batallón Paraíso, en el norte de Barranquilla, desató una ola de críticas por parte de dirigentes de la oposición, quienes cuestionaron el diseño de la obra, el uso de recursos públicos y la decisión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de despachar desde la capital del Atlántico y no desde la tradicional Casa de Nariño.

El proyecto, que registra un avance cercano al 80% cuando faltan pocos días para la posesión presidencial del próximo 7 de agosto, contempla la adecuación de una antigua base militar donde laboran cerca de 400 personas. Según reportes conocidos, la estructura fue diseñada con materiales livianos, como drywall, e incorpora elementos arquitectónicos inspirados en la Casa Blanca de Estados Unidos.

Precisamente ese aspecto fue uno de los principales blancos de las críticas formuladas por congresistas y dirigentes del Pacto Histórico y otros sectores de oposición.

Carlos Carrillo cuestiona prioridades del Gobierno

Uno de los pronunciamientos más fuertes fue el del exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, quien calificó el proyecto como una muestra de "frivolidad" por parte del nuevo mandatario.

"¡Esto es demasiado bananero! El afán de romper con las tradiciones democráticas de Abelardo de la Espriella pone en evidencia su muy peligrosa frivolidad. Se manda adecuar un batallón militar para que sea su palacete de utilería, como si no hubiera nada más importante", escribió en su cuenta de X.

Carrillo también sostuvo que trasladar el centro de operaciones del Ejecutivo fuera de Bogotá afecta el equilibrio institucional y el control político ejercido por el Congreso.

"Lo que busca al gobernar fuera de la capital es permanecer a espaldas del control político, encarnado en el Congreso, vecino natural del presidente. Muy grave que insista en gobernar con los militares y no con las instituciones civiles", afirmó.

Además, cuestionó el argumento de la descentralización impulsado por el Gobierno entrante.

"Si su intención fuera descentralizar, hablaría de una propuesta seria de federalismo; si le importaran las regiones, despacharía desde Inírida, no desde Barranquilla, la ciudad más 'puppy' de Colombia", agregó.

Mafe Carrascal critica el diseño

La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal también se sumó a los cuestionamientos y centró sus críticas en la apariencia de la nueva sede presidencial.

A través de redes sociales aseguró que la construcción pretende imitar la Casa Blanca y calificó la iniciativa como un desacierto institucional.

"Seremos el hazmerreír del mundo por cuatro años. Aquí la versión de la Casa Blanca en drywall para que el megalómano Abelardo teletrabaje desde Barranquilla. Estarán orgullosos sus votantes", escribió.

Piden explicaciones por los recursos

La presidenta de Colombia Humana, Gloria Flórez, puso el foco sobre el origen de los recursos destinados a la obra y cuestionó el compromiso de austeridad anunciado durante la campaña presidencial.

"Prometieron austeridad y la primera obra del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella es construir una sede presidencial en drywall. Fuera de lo poco estético que esto se ve, ¿de dónde sale la plata? ¿Cuánto cuesta esto? ¿Cuánta plata sacarán del bolsillo de los colombianos?", señaló.

En la misma línea, la senadora Esmeralda Hernández sostuvo que la iniciativa contradice el discurso de reducción del gasto público promovido por el mandatario electo.

"Prometieron recortar el Estado un 40%, pero lo primero que hacen es abrir una nueva sede presidencial en Barranquilla con plata de los colombianos. La austeridad quedó solo en el discurso", manifestó.

También cuestionan los costos

El representante a la Cámara Santiago Osorio afirmó que existe una contradicción entre las promesas de austeridad y las inversiones anunciadas por el nuevo Gobierno.

Según el congresista, mientras se habla de reducir embajadas y consulados, se destinan importantes recursos para adecuar la nueva sede presidencial y organizar la ceremonia de posesión en Cali.

"Habla de una posesión que nos va a costar más de 14 mil millones de pesos y para satisfacer sus ínfulas de emperador tiene a más de 400 obreros en Barranquilla trabajando día y noche", expresó.

Osorio añadió que una verdadera descentralización debería traducirse en mayores recursos y competencias para las regiones, más allá del traslado de oficinas del Gobierno Nacional.

El Gobierno apuesta por una Presidencia itinerante

La sede alterna que se construye en Barranquilla hace parte de la estrategia anunciada por la administración de Abelardo de la Espriella para ejercer una Presidencia con mayor presencia en las regiones.

De acuerdo con el esquema planteado por el Gobierno entrante, la Casa de Nariño continuará cumpliendo funciones protocolares en Bogotá, mientras que la Cancillería servirá como punto alterno de despacho en la capital y la nueva sede del Batallón Paraíso permitirá desarrollar parte de la agenda presidencial desde Barranquilla. Con esta estrategia, el Ejecutivo busca fortalecer la presencia institucional en los territorios, una decisión que, sin embargo, continúa generando un intenso debate político sobre su conveniencia, sus costos y su impacto en el funcionamiento del Estado.


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