Entre el 24 de junio y el 1 de julio asumieron varios senadores y representantes a la Cámara para ocupar las curules dejadas por congresistas que renunciaron a sus cargos. Sin embargo, los nuevos legisladores permanecerán en funciones únicamente hasta el próximo 20 de julio, fecha en la que se instalará un nuevo periodo legislativo.
De acuerdo con información del Senado, la Cámara de Representantes y Caracol Radio, durante este lapso no fueron convocadas sesiones extraordinarias, por lo que los nuevos congresistas no participarán en plenarias ni debates, aunque recibirán la remuneración correspondiente al tiempo de su investidura.
Según los cálculos divulgados por ese medio, cada uno percibirá cerca de 34,3 millones de pesos por aproximadamente 20 días de ejercicio, con base en una asignación mensual de 51,5 millones de pesos, además de los recursos destinados al funcionamiento de sus respectivas Unidades de Trabajo Legislativo (UTL).
Entre los nuevos senadores posesionados figuran César Lorduy, de Cambio Radical, que reemplaza a Jorge Benedetti; y Arley Gómez, de la Alianza Verde, quien asumió la curul tras la renuncia de Inti Asprilla.
En la Cámara de Representantes también se posesionaron Sol María Liñán Pana (Colombia Justa Libres), en reemplazo de Carlos Felipe Quintero; Rodrigo Ardila Vargas (Partido Liberal), por Julián Peinado; Eduardo Andrés Zúñiga (Cambio Radical), tras la salida de Bayardo Betancourt; y Reinaldo Velásquez (Partido Liberal), en sustitución de Carlos Ardila.
A estos relevos se suman otros registrados durante los últimos días de junio, entre ellos Shirley Nohemí Hernández, Jhon Fredy Pimentel, Liza Marie Barrientos Gómez, Ubeimar Delgado y Germán Tiberio Ojeda, mientras aún permanecen pendientes de ser ocupadas varias vacantes en el Senado.
El secretario general del Senado, Diego González, explicó que estos reemplazos obedecen a un procedimiento previsto en la Constitución y en la Ley Quinta de 1992. Cuando un congresista presenta una renuncia definitiva, la curul debe ser ocupada por el siguiente candidato de la misma lista, una vez el Consejo Nacional Electoral certifique quién tiene derecho a asumir el cargo.
Uno de los nuevos congresistas, Arley Gómez, defendió su posesión en declaraciones a W Radio. Aseguró que la ausencia de sesiones no significa falta de trabajo legislativo y recordó que el salario de los congresistas está fijado por la ley.
"No tengo la culpa de que un congresista gane lo que gane", afirmó Gómez, quien además manifestó estar de acuerdo con reducir el tamaño del Congreso e incluso replantear la estructura territorial del país.
El senador sostuvo que, pese al corto tiempo que permanecerá en el cargo, ya inició gestiones relacionadas con la infraestructura de su región, especialmente frente a la situación del puente sobre el río Metica y los altos costos de los combustibles y peajes, temas sobre los que aseguró continuará ejerciendo control político mientras permanezca en el Congreso.
La situación volvió a abrir el debate sobre el costo del Congreso y la necesidad de revisar el régimen de reemplazos y remuneraciones durante los periodos en que el Legislativo no desarrolla actividad parlamentaria.

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